viernes, abril 27, 2007

GABO ¿Poeta?


Me tomo el tema a pecho y promuevo a mis dedos que lo digan. Palabras mías que no tienen renuncias escarban por entre la superficie y encuentro que existe más allá de toda duda, una algarabía de amigos, amigotes, seudoamigos y otros profetas que han escrito sobre lo que es y no es García Márquez. Casi me parece estarle escuchando decir algo que sé que lo dijo Válery: "Yo no sabía que yo fuera así". Trato de indagar en sus crónicas sobre él, qué tanto es real y evidente para el mundo su faceta de poeta, pues he leído de su inclinación Piedracielista cuando militaba por allá en el periodismo y no había Nobel en su alforja, y hasta Cobo Borda dijo en entrevista a la BBC de Londres que tenía un seudónimo para sus poemas: Javier Garcés.

Cuando me he sumergido en su prosa, en muchas de sus figuras encuentro "metáforas en movimiento" como diría pomposamente algún crítico favorable, sin embargo, en mi ser se entremezclan sentimientos de favorabilidad y belleza que se evidencian en mi pecho como palpitaciones de arrobamiento, cada que me saltan desde el texto ese fuego poético de sus historias. Comprendo que -como en las macondianas afirmaciones- "a toda poesía le cabe una gran dosis de exageración". Entonces, indago y continúo creyendo y sintiendo que Gabo es ante todo, poeta, poesía en perpetuo movimiento descriptivo, alucinante y hecha de giros verbales estruendosos y devastadores. Pero, ¿dónde está la evidencia contundente de ello? Aún no lo sé, aún no la encuentro.

Juan José Cobo Borda conversando con BBC Mundo, recientemente, expresa su criterio de que Gabo no fue potea sino que "sigue siendo un poeta", especialmente cuando desde su admiración por el Nobel lo cita: "(La poesía es la) energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina y la contagia de amor y repite las imágenes en los espejos" . Continuó, en dicha enterevista, así: "Releyéndolo (a García Márquez) he descubierto que la de Piedra y Cielo es una poesía de doncellas vestidas de lino, que ascienden al cielo en medio de nubes y de lirios, y que al mismo tiempo las acompaña un vuelo de campanas. ¿No se llamarán más tarde Remedios la Bella?", se pregunta Cobo en su diálogo con BBC Mundo. Agrega que le encanta "esa especie como de juego asociativo, que es muy propio de los escritores, de coger una cosa por aquí y transformarla allá, pero al mismo tiempo mantiene la fidelidad. Como siempre lo hemos visto, García Márquez tiene una profunda fidelidad al poeta que fue". "El coronel Aureliano Buendía no solo es el héroe de la guerra. También escribe versos. Y muchos versos siguen permeando la literatura de García Márquez", afirma. Y subraya que "Me alquilo para soñar", uno de los textos de Doce Cuentos Peregrinos, "es un cuento sobre Pablo Neruda, en el cual él (García Márquez) prefiere la clarividencia absoluta de la poesía a las artes de visionaria de una suerte de soñadora, de clarividente que aparece" en el relato. "El impulso poético, la energía poética, el corazón de la poesía, como un deseo que se dilata por el mundo, está en la escritura de García Márquez y él siempre ha sido fiel a ese tipo de intuiciones fulgurantes y de sombras luminosas", finaliza Cobo su conversación con BBC Mundo. (http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/2007/garcia_marquez/newsid_6422000/6422543.stm)

También, el secretario ejecutivo de la Academia Colombiana de la Lengua, Jaime Bernal Leongómez, se lo dice a BBC Mundo con desparpajo: "Ese tipo es un poeta. No hay nada que hacer", y se refiere a "Brindis por la poesía", una conferencia que 'Gabo' dio en Estocolmo en vísperas de recibir el premio Nobel de Literatura, en diciembre de 1982. "Lo que dice aquí García Márquez en pocas líneas es algo espectacular", agrega Bernal. Se refiere a esa conferencia donde García Márquez habla de Homero, de Dante y de Neruda, y afirma que la poesía es la "energía secreta de la vida cotidiana, que cuece los garbanzos en la cocina y la contagia de amor y repite las imágenes en los espejos".

De un artículo de William Ospina en 1988, rescato estos framentos. ¡Juzguen ustedes!

---- "En momentos en que García Márquez todavía no se había adiestrado en la magia y en el arte de los conjuros, un crítico español que trabajaba para una editorial argentina rechazó uno de sus libros porque le parecía cargado de innecesaria poesía. Gabo sabe que la prosa es una de las formas de la poesía, pero desde siempre se ha propuesto no dejar que aflore jamás en sus textos algo que parezca poesía en el sentido convencional de la palabra. «Cuando termino de escribir un libro —me dijo—, hago una lectura sólo para fracturar endecasílabos y alejandrinos». // Pocas prosas tan rítmicas en lengua castellana como la prosa de Gabriel García Márquez, pero uno de los secretos de su ritmo está en el manejo de músicas no convencionales, series de frases de longitud cambiante, una endiablada sucesión de acentos que mantienen la lectura viva y atenta, que no permiten jamás que el lector se fatigue o se aletargue." ---

Sin embargo, hay quienes siguen hallando y leyendo poesía en los escritos de Gabo, yo entre ellos, pero aún así... quisiera hallar la evidencia de lo escrito a sus 16 o 17 años, cual "pastiche piedracielista", y beber de su juventud como nos lo dejó conocer para bien del amor Neruda en sus "20 poemas de amor y una canción desesperada".

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