lunes, septiembre 29, 2008

Un ÍCONO muy nuestro


Unos colores
Una magia al despertar
Un símbolo de belleza
y hasta de la existencia de Dios


Algo que dejó un ramo de ese Día que celebramos en
Colombia:
el día del Amor
y la amistad.

Nuestra orquídea... tan icónica como el
café...

jueves, septiembre 25, 2008

El Guayacán de la esquina


COCTEL DE ESPERAS

Gotas de luna de miel
Ahorros que dejan la piel
para mañanas que no vendrán
Deshojo y desfloro
mi guayacán esquinero
con esa mirada de ausencias
y no queda sino la estructura
de su dorada belleza
Me marchito a gotas
Me endulzo a untadas
Me aromo de flores que no estarán
Intento dejar mi carcajada
para cuando la luna
vuelva a ser... de verdad








Las flores se van tan
rápido como... este color

martes, septiembre 23, 2008

Mitades / Ensamble



NUEVO ENSAMBLE

Un tajo quiebra
otra vez mi fantasía
La fiesta que era
una recolección de estrellas
en sus manos que eran mías
dejó de serlo y se fue
Camino por entre hojas
de otro bosque mayor
y mis pasos tienen formas
de otra ilusión multicolor
Sólo un tajo nos unió
cuando con su golpe separó
mi incierta faz
de aquella que en sus fiestas
un día de mi vida
como el mejor mago
de un pase desapareció
Presencia tú
mi caminera luz
infante bajado del todo
callada voz melódica
de una risa que me estalla
Estás uniendo
las dos mitades que dejó
el alfanje
la espada samurai



un modelo 2003, remozado con
imágenes...

viernes, septiembre 19, 2008

Mis poetas contemporáneos - Blog de Gustavo Tisocco


Mispoetascontemporaneos:
BLOG DE GUSTAVO TISOCCO

Se me ha hecho la deferencia de publicar este poema mío, muy muy reciente, en el BLOG de este poeta argentino


TANTO Y TAN POCO

Tanto correr y saber
que se siente lo que hay
lo que está y lo que no
Tanto llevar la carga
y soportarla cada día
entenderla liviana
vivir de esa liviandad... feliz
sin tiempo y sin espacio
Tanto entallar el aliento
el color de los libros
el aroma de las tintas
la entrega y el cheese-cake
para hallar que sólo
tenemos el brillo de los ojos
el suave jadear del beso
y la última despedida
que se queda esperando
la próxima vez...
que nos veamos
¡Tanto y tanto!
.... ¡Tan poco y tan poco!
........ ¡Tanto y tan poco!

© Francisco Pinzón Bedoya
Mi comentario enviado ante eset suceso
"Gracias Gustavo. Un honor que me haces. Tu eficiencia y tu dedicación dice de lo que sientes por la poesía. Estuve viendo los videos que hay del lanzamiento de tu último libro y me encantó la forma y el decir de tus ilustres invitados. ¡Ojalá tuviéramos por estas latitudes un poco de esa enorme sensibilidad que se respiraba en esas imágenes! Un poco por estas montañas, aturde el grito de la soledad para el poeta.

Un abrazo: Francisco"
Los sueños tienen escalas que van sumando...
peldaños

Venecia sin ti (como Charles Aznavour)





VENECIA

Semblanza de una fogata a contraluz
que despide un resplandor que aturde
Danza lenta sin andares ni vuelos
parientes del cielo y sus orquestas
Variaciones al contemplar un gondolero
que mece tus poses y senderos
Carnaval de la máscara arisca
de la sonrisa núbil y perfecta
del canto angelical sin tiempo
Eso eres tú...
mi vigilia en madrugada
cuando te sueño... por mis sueños
te despiertas compungida y... tan cercana




Por
allá al despertar de un sueño

Más de Venecia y mis sueños



ANGUSTIA

Era yo pero no estabas
Tu voz y tu boca... muertas
Te perseguí kilómetros
y sólo encontré tu sombra
Ese remedo de ilusión tuya
y la miserable vocación mía
estaban asidas al farol de la esquina
fumaban nuestros cuentos
hechos de finos papeles
como en las novelas de cosacos
en la revolución bolchevique
Te anduve por los caminos
que contigo recorrí... y no estabas
Nunca sentí que estuvieras añorando
mis caminos ni los pliegues de mis manos
convertidos en deidades ante tus encantos
Nunca estuviste cerca pero yo sí de ti

Eras la perfecta acepción en mí
de la palabra ignorarme
Yo te olía... te alcancé a besar
pero mi boca salió y entró de ti
y tú... no me besabas ni me sabías cercano
Yo estaba ahí... hurgándote toda desnuda
Y luego... bailabas con tu paso mundano
Ante tu máscara sólo se veía el negro
de tus ojos de niña de carbón
Corrí y me extravié detrás de tu risa
por verdes calles malolientes
de cerveza tabaco barato y semen
Yo te descubrí viajando en góndola
con tu gondolero que te admiraba
y unas guitarras de otros que te cantaban
Y pasaste de blanco... por debajo del puente
donde yo... te miraba y te extendía mis brazos
Sólo me salvó... que el reloj sonó
y que de ese dormir horrendo me despertó
Tú... Venecia... las góndolas...
los canales... tus cigarros
sólo son hoy... mis miedos
sobre el filo de mi sueño


Fotos tomadas de http://www.viajemaniacos.com/destinos/Venecia.htm


Más de ese sueño en Venecia

martes, septiembre 16, 2008

Teresa Yañez de Cuberos



Teresa Yáñez de Cuberos nació en Gramalote (Norte de Santander, Colombia) en 1929. En la presentación de su libro más reciente dice: “Penetré alucinada en el país de las palabras, buscando la voz que desde niña, mucho tiempo soterrada, era la luz que me llamaba. Porque toda la vida, con dichas y amarguras, es un salmo para el viaje que modela la voz del silencio, y en los papeles del desgaire, fueron apareciendo las palabras.” La Biblioteca Pública Piloto la acogió en su seno y ha publicado ya muchos libros que dan cuenta de su fecunda pluma: De este lado de los sueños (1992), Barco de papel (1997) y Plegaria de agua (2007). Aún asiste a los talleres de escritura de la Universidad de Antioquia y es activa en su escritura.

Tiene hermosos trozos de sabiduría belleza y “madurez de niña” como se podría calificar su poesía, una que escribió ya en edad adulta, una que tal vez estaba guardada –como ella misma lo dice- para salir cuando era menester hacerlo. “La flor viaja hasta donde llega su aroma, pero más allá va la memoria que es un poco repetir la vida del poema VIDA de Teresa en su más reciente libro “ÁNFORA DE BARRO” (2008 – Editorial El Tambor Arlequín, Medellín, Colombia)


Para ello, un ejemplo, sólo con el fin de que disfruten de algunos de sus poemas hermosos:


El poeta y la luna


Se oculta la luna.
El poeta loco dice que él la asesinó, grita y llora.

Lava el puñal en la fuente del parque
que se tiñe de rojo


El marino y el caracol


Un marino ciego recorre en forma táctil un caracol. Lo huelle, buscando restos de antiguos aromas y yodos. Lo lleva al oído y, al eco de lejano fragor, un desbande de palabras amorosas unta miel en su boca y dientes, como si saboreara una fruta madura.


Trueque

El poeta pobre, cargado de tiempo, va a la panadería. Cuando quiere sacar del bolsillo el dinero, sólo encuentra arrugados poemas. Afanoso, busca en el bolsillo izquierdo el billetico de mil.

Aun en sus más truculentas elucubraciones, jamás ha creído que el panadero acepte el trueque: racimos de palabras por pan.


La ciudad de los libros

Voy por las calles y las esquinas de la ciudad de los libros, perdida en sus recovecos, refugiada en las bancas de los parques, en la resolana anterior al crepúsculo. En las risas y voces de los niños, en los sonidos de los animales, en el comadreo de los pájaros, en el rumor del viento que arrastra de la cabellera las cosas leves y en el dulce sonido de los besos de papel...
Hay brasas de incendio y crepitaciones que no sé dónde se originan en las noches estrelladas que pueden nacer al este de la luna o al norte de la Osa mayor.
En la ciudad de los libros expío sus plazas y catedrales, museos, puentes y ríos, guiada por seres pequeñitos que, en le más bello de los idiomas, toman nombres de la A a la Z.
Navego mares y ríos en blancos barquillos, botes, bajeles y bergantines con piratas y pulcros capitanes, perpetuamente atónita ante la maravilla ¡de ser polvo de estrellas e hijos de Dios!
A veces hay tanto humor y gracia en una página que río y celebro como si, borracha, bailara con mi sombra.

miércoles, septiembre 10, 2008

¿Qué es la poesía? (II)




"Si la poesía deja de ser una actitud total, una fórmula de cazadores de cabezas confabulados en la peligrosa tarea de recuperar la pureza esencial de la vida, si no encierra en su seno todas las potencias del amor, de la revolución, y no es absolutamente incompatible con cuanto signifique servidumbre, domesticidad, convivencia, arribismo, acaba por verse reducida al simple manipuleo litúrgico de restos fósiles retóricos, a la composición de elegantes sonetos o de cualquiera otra de esas banalidades decorativas elaboradas por el ocio y la cobardía."

Enrique Molina


“La poesía es el más inútil de los géneros literarios, los poetas también. El prestigio que podrían tener por su manejo magistral de la palabra hoy no supera los pequeños círculos. Los poetas hacen su historia al margen. Sin embargo, la poesía es esencial en estas cuestiones:
- como expansión de la capacidad humana de decir;
- como expansión de la capacidad humana de experimentar.”

Javier Sáez de Ibarra


"La poesía sirve para evadir la realidad, pero también para volver a ella renovados, armados con palabras frescas que la definan mejor."

Héctor Abad Faciolince


“...la poesía es también un trabajo por la honestidad. No puede haber fraude. El poeta sabe cuándo están engañando y no debe hacer concesiones.”

Piedad Bonnet


“Siempre que se intenta definirla hay alguna rendija por donde se escapa. Pero una forma posible de intentar aclarar qué es eso es decir que la poesía es...
La Poesía es... juego.
La Poesía es... música.
La Poesía es... cuento.
La Poesía es... magia.
La Poesía es... palabra en estado puro.”

Gloria Almendáriz (Juego Poético)


“Poesía...
tristeza honda y ambición del alma
¡cuándo te darás a todos... a todos,
al príncipe y al paria,
a todos...
sin ritmo y sin palabra!”

León Felipe

"La poesía es leer en el aire la caligrafía de lo invisible"

De Clemencia Sánchez, poetisa colombiana, de Itagüí, participante en el XVI Festival Internacional de Poesía de Medellín en 2006






Fragmento de "Soplo Caribe"




De un largo poema... frente al mar

martes, septiembre 09, 2008

Recordando a Héctor Rojas Herazo (1921-2002)





Un homenaje a un poeta, escritor y pintor olvidado en esta barahúnda de las letras colombianas

Una de sus mejores poesías:

La Casa entre los Robles

A un ruido vago, a una sorpresa en los armarios,
la casa era más nuestra, buscaba nuestro aliento
como el susto de un niño.
Por sobre los objetos era un tibio rumor, una espina, una
mano,
cruzando las alcobas y encendiendo su lumbre furtiva en los rincones.
El sonido de un hombre, el retrato, el reflejo del aire sobre el pozo
y el día con su firme venablo sobre el patio.
Más allá las campanas, el humo de los cerros
y en un dulce y liviano confín, entre la brisa,
el pájaro y el agua levemente cantando.
Todos allí presentes, hermano con hermana,
mi padre y la cosecha,
el vaho de las bestias y el rumor de los frutos.
Adentro, el sacrificio filial de la madera
sostenía la techumbre.
Una lluvia invisible mojaba nuestros pasos
de tiempo rumoroso, de fuerza, de autoridad y límite.
Pasaba el aire suavemente, buscaba sombras, voces que derramar,
respiraba en los lechos, dejaba entre los rostros su ceniza dorada.
Era entonces el día de hojas, de potente zumbido,
el día para el cántaro, la miel y la faena.
Como un don de reposo llegaba a nuestro cuerpo
la noche con su carga de remotas espigas.
Nuestro pan de anhelado resplandor,
nuestro asombro
y las lámparas derramando sus ángeles sin prisa en los espejos.
Como un hombre que anhelara su parte,
su sitio en nuestra mesa,
el viento dulcemente flotaba en los manteles.
La quietud de los muebles, las voces, los caminos,
eran todo el silencio de la noche en el mundo.
Llenando de inaudible presencia las paredes,
habitando las venas de pie frente a las cosas.
Buscaban nuestras manos un calor circundante
e indagaban los ojos otra piel impalpable.
Algo de Dios, entonces, llegaba a las ventanas
algo que hacía más honda la brisa entre los árboles.
Estampa de Año Nuevo
Miras el tiempo atrás, miras tu sangre,
tus derrotadas horas, tu sonido,
malhayando un tal vez y un no me importa.
Fundido con el mar, la muerte, el sueño,
purgas en lo que fuiste, quieres pena,
regresas al aroma de un miércoles, al sigilo
de tus desnudos pies en una alcoba.
Recordando un recuerdo, te preguntas
por lo que pudo ser y lo que ha sido.
Lo que eres, lo que tu sed y tu suplicio afirma.
Y encuentras tu carcomido sol, tu mismo luto,
tu misma piel ajada,
tu idéntica manera de verte en un espejo
con el tiempo lamiendo tus espaldas.
Pruebas la eternidad:
el ancho, el filo de un rencoroso diente.
Es entonces cuando te vuelves sin saber
y escuchas, cuando abrazas y ríes,
cuando dices con amable terror,
de labios para afuera o para adentro:
"Te felicito, amigo, te mereces
el año, la agonía que has ganado".
Y con tu voz sacudes la ceniza
que la muerte ha dejado en sus cabellos.



Una de sus ilustraciones



Una de esas listas hechas por algún experto en algún tiempor sobre los quince mejores libros colombianos:

1. La tejedora de coronas- Germán Espinosa
2. El Otoño del Patriarca - Gabriel García Márquez
3. Cien años de soledad - Gabriel García Márquez
4. El coronel no tiene quien le escriba - Gabriel García Márquez
5. La otra raya del tigre - Pedro Gómez Valderrama
6. La Vorágine - José Eustasio Rivera
7. Obras Completas- León de Greiff
8. Ilona llega con la lluvia - Alvaro Mutis
9. Los elementos del desastre - Alvaro Mútis
10. Cóndores no entierran todos los días - Gustavo Alvarez Gardeázabal
11. En noviembre llega el arzobispo - Héctor Rojas Herazo
12. Respirando el verano -Héctor Rojas Herazo

13. Noticias de un convento frente al mar - Germán Espinosa
14. El caballero de la Invicta - R.H. Moreno Durán
15. Primero estaba el mar - Tomás Gonzalez


Y una foto con su mejor amigo y biógrafo: Jorge García Usta (q.e.p.d.)


Con gran sentido del humor, Rojas Herazo publicó en 1968 un autorretrato con agudezas como ésta:


"Quien le ve su andar de pesista de circo o luchador que se dirige a un gumiiasu, no sabe que toda su fisiología no pasa de ser un mueble (...) Tuvo la voz gruesa y afirmativa de los animales que viven atemorizados. Temor a todo: a cortarse cuando se afeita" a engordar más de la cuenta; a tener que dormir alguna noche en una casa sola; al solo hecho de estar vivo; a ser arrollado por un automóvil, por la espalda, cuando va caminando por una acera. Sabemos también que, para él, un viaje en avión es mucho más catastrófico que un juicio final".

domingo, septiembre 07, 2008

Ofrenda de dos


OFRENDA DE DOS

Se nos acaba el tiempo
Ven salta atropella mis labios
con tus juegos de mujer
con tus alas rotas
muchas tardes remendadas
sobre mis múltiples facetas
de hombre presuntuoso
o de poderoso embustero
Conviértete en el talismán
oculto que todo lo puede
y muda de ropaje hasta ser
quien más ame o redima
Pon sobre tus piernas
la traslúcida tela lila
que dulce dejará entrever
toda tu espectacular hermosura
de hembra cálida y agreste
Pero haz todo tu juego
sin apuestas mezquinas
sin resabios de melancolías
sin subterráneos deseos
sin desastres tardíos




Allá cuando eran posibles los "Pálpitos de Piel y
Luna"

viernes, septiembre 05, 2008

A UNO DE NUESTROS NADAÍSTAS



JAIME JARAMILLO ESCOBAR

EL CUERPO
"¡Qué farsa!"
J. P. SARTRE


He aquí, de esto se habla.
El cuerpo nos goza y lo sufrimos.
Lujo de la naturaleza, pagamos por él nuestra alma.
Esclavo de los dioses, el hombre es un ser aterrado
y sólo en el usufructo de su cuerpo deposita su aspiranza.
Su cabeza añadida luce su coloquio como un pavo real,
y sentado en un tapete de luna su lengua salta delante de si como una serpiente encantada.
Orgullo del alma, el cuerpo es regocijo y alimento,
y baila ante los dioses como el árbol frente a la tormenta.
El cuerpo toca otro cuerpo y no percibe sino otredad.
"Rosa", decimos, y la rosa es un mito del alma, porque la carne del cuerpo no se reconoce sino a sí misma.
El cuerpo, Devorador, todo hecho para devorar,
el alma de este cuerpo no puede ser sino también devoradora.
Somos como un surtidor, con nuestros brazos que se agitan y nuestra boca llena de agua.
Tenemos lo que tiene la nube, he aquí esta adivinanza, por
[eso la tierra nos absorbe.
Rebelión de la materia, el cuerpo se avolcana, se incendia, impone hermosura,
y no queremos ser sólo cuerpo;
pero yo aconsejo: hazte amigo del sepulturero.


Breve biografía

Pueblo Rico 1932 (Antioquia, Colombia), poeta del grupo Nadaísta. Fue ganador del Concurso de Poesía en Bogotá en 1967, del Premio Nacional de Poesía de la Universidad de Antioquia en 1983 y el Premio Eduardo Cote Lamus en 1983.

Obras publicadas: Extracto de poesía (1982); Poemas de tierra caliente (1985); Los poemas de la ofensa (1968, 1991); Sombrero de ahogado (1991); Método fácil y rápido para ser poeta (1995)



Jaime Jaramillo Escobar vivió su infancia y juventud en varios pueblos antioqueños, especialmente en Altamira y Andes, donde fue compañero de Gonzalo Arango. Cuando, en 1958, su antiguo condiscípulo de colegio encendió los primeros fuegos del NADAÍSMO en Medellín, Jaramillo Escobar, decidió sumarse al movimiento, encubriendo su verdadero nombre bajo el seudónimo X-504: «La X es también para preguntar quién soy. Es una interrogación. El desconocido que te interroga. El que pasa por tus manos sin darse a conocer y se va después de haberte dado todo, menos su nombre. Soy el nombre falso de la verdad [...] X-504, número de presidiario [... J X-504 existe para que Jaime Jaramillo Escobar pueda vivir libremente, sin el peso de la literatura y de la admiración», explica Jaramillo Escobar.

De una entrevista suya reciente, en le REVISTA ARCADIA:

¿Escribir poesía es un oficio maldito?
Ni es oficio ni es maldito. En la poesía se encuentra una forma de expresión que puede ser feliz. Como en la música y las demás artes.

¿Le habría gustado “una tiendita de tabaco”, como a Pound, o contrabandear armas como a Rimbaud?
No. Escribir resulta de mayor interés. Las armas se han desarrollado hasta convertirse en un verdadero demonio. Y el poeta que tiene tienda es Darío Jaramillo Agudelo.

¿Su poesía tiene propósito?
Sí. El propósito del Nadaísmo, que está cumpliendo 50 años: cambiar la poesía colombiana, que resiste tercamente con sus lectores: romanticones, sentimentales, aferrados a las rimas y tradiciones. La mentalidad de los pueblos evoluciona muy lentamente, y una guerra de 50 años desculturiza cualquier sociedad.

¿Qué quiso decir cuando dijo que a un poeta de más de 70 años no le queda más camino que echar por el atajo de las vanguardias?
Quise resaltar lo conservadores y dogmáticos que son los jóvenes en general, apegados ciegamente a lo que les enseñaron en sus primeros estudios. Solo quienes tienen experiencia pueden impulsar cambios. Los jóvenes que se dicen rebeldes y revolucionarios son lo más retrógrado que conozco. Todos terminan empujando un cochecito con bebé, brillando un auto, cotizando para el seguro de vejez y solicitando visa para los Estados Unidos.


lunes, septiembre 01, 2008