lunes, marzo 09, 2009

Y llegaron


Y LLEGARON

Y los ritmos se aparecieron
entre la noche y el encierro
y como la gota primera
de la sed que palia el vaso
me volvió el alma al cuerpo
pudiendo con ese acorde
mi verso arreglar
mi cadencia componer
sin apenas pensarlo
... con esos detalles
que tal vez me llegaron
de muy dentro

2004


Fragorosa voz que en el encierro
termina por MULTIPLICARSE...


Suele ocurrir que el poema más añorado no termina porque algo hay en él que no cuadra, que no entalla frente a lo que el poeta quiere decir... pero en un tris-tras, llega de pronto el vocablo que es, ese que no estaba, ese que hacía falta... y entonces... la magia está completa, la presencia de ese don está en el papel, lo dicho se debe terminar... y el verso, florece ¿A ustedes, cuando escriben y no pueden terminar algo, les ocurre?

3 comentarios:

Dr. Victor von Niebla dijo...

Si es muy común... de echo tengo dos tipos de escritura...los automaticos (algo que tiene que ser dicho) o los razonados donde cada palabra tiene el lugar que le corresponde despues de una cesuda selección de letras. Me gusta tu escritura.

sedemiuqse dijo...

yo ni pienso. Pero es cierto nunca me suelen gustar los finales
besos y amor
je

Laura Gómez Recas dijo...

Ya estoy aquí, he llegado a tu espacio. Me sorprende esta pregunta. Es de lo más normal que ocurra esto. El poema es, unas veces un vómito, otras una caída lenta de la idea; pero, en cualquier caso, requiere una elaboración y un esfuerzo. Hay que dejarlos reposar y volver las veces necesarias. Esa sensación que describes (¿intuición?) es la que te dice que algo no va bien. Hasta que un día vuelves sobre él y aparece la palabra que faltaba, o inviertes un verso, o eliminas una obviedad o algo fatuo. Y es entonces, ¡voilà! cuando sabes que ya está.

Te dejo aquí la hojita de mi jardín junto con un abrazo y vuelvo a cruzar, de vuelta, ese gran océano que nos une.

Laura