viernes, abril 10, 2009

Leyendo "Un dios interno"

Leyendo el libro “UN DIOS INTERNO”, me llamó la atención cuando expresa su opinión el autor, René Dubos, sobre “al alma de las cosas” que “Interpretar el espíritu de la madera (del material) constituye una parte esencial de las habilidades del tallista. Miguel Ángel expresó una idea similar en cuanto al mármol en uno de sus más conocidos sonetos:

“No tiene el gran artista pensamiento
que la piedra no albergue en su interior,
del mármol sólo puede el escultor
liberar la figura que hay durmiendo”




Y entonces yo me pregunto sobre los poetas y concluyo: cada uno tiene su conjuro capital y cada uno es una muestra de su dios interior que en medio de ese trabajo consciente o inconsciente, le dicta sus letras y le entrega en palabras, liberadas sus ataduras. Cada vez creo más y estoy convencido de que ese hecho de escribir no sólo requiere del dominio perfecto de la técnica (gramática, ortografía, composición, etc.) sino de la disposición a que sea, a que llegue el verso hermoso, que se acoja en el poeta el ritmo cadencioso que su corazón le dicta. Entonces, ¿dónde escribir? Donde sea, donde se pueda, y donde podamos capturar ese dios interior, o donde nos podamos dar permiso para que salga... ése que hermosamente llamamos musa.

Todo lo anterior para contarles, que de allí salió este retoño mío hoy:


LEYENDO

Criaturas habitan letras
que aparecen de alguna manera
con su genio y su voz interior

a veces... bajo la fuerza de la sentencia.
Esos duendes, pajarillos del texto,
se arraciman en los cuentos, en los libros,
y en los anaqueles que me persiguen
para que los abra y los deje respirar el tiempo.
Creo a veces que no voy a estar

disponible todo el tiempo que quisiera
para aprovechar eso que me gritan, eso que me hablan,
desde mi placer diario de estar junto a ellos
como es... eso que supone mi leer
y mis ojos de asombro
y de perpetuo desconcierto


OHCNARF
10/IV/2009



5 comentarios:

Tuti dijo...

Ah, la lectura y el viaje al que nos llevan los vocablos...nunca alcanza el tiempo pero no se puede definir el placer de sumergirse en ese tiquete sin regreso que simboliza tomar el libro del estante y acariciarle desde la mirada para saber que nos regalaremos un momento único.

Un placer abrir esta ventana y dejo para vos un fuerte abrazo desde esta tierra que nos acoge.

Anna Francisca Rodas I.

Geni dijo...

Comenzar una lectura, es emprender un viaje maravilloso que no sabemos donde nos llevara.
Homenaje hermoso el que le haces a los libros
Un besito y que tengas buen fin de semana.

Nerina Thomas dijo...

El placer de los Dioses amigo.La felicidad que nos produce estar con ellos y ser felices a nuestro modo.
Un gusto estar contigo. Desnudas tu sentir en cada vocablo, hasta con tu mano nos muestras el interior tuyo.
mis respetos

Gizela dijo...

Y tu mi amigo poeta eres un maravilloso escultor y el mármol de las letras te regala siempre su alma.
Un besote y feliz domingo de pascuas.
Gizz

Athena dijo...

Me gusto mucho, que manera de transmitir, yo no soy buena en técnicas, menos en ortografía, pero me encanta escribir lo que veo y lo que siento. Saludos !!!

Nota: Con tu permiso me encantaría copiar este escrito definiendo su autoría claro esta, para fines digamos personales, añadirlo en una imagen y luego ponerlo en una carpeta o en mi blog. Espero el permiso.