miércoles, febrero 03, 2010

A PROPÓSITO DE LA MUERTE DE ANDRÉS ELOY MARTÍNEZ

"¿Un poco de Rayo?"


Un poco al conocer de la muerte de este enorme periodista escritor argentino, escribí esto.  Espero que en unión de otras de mis imágenes les deje un mensaje de esos extraños que dejan en quienes seguimos vivos, aquellos que se van.

"Violady"

-----------------------------------------

¡Y ya!

Hay en mis días, infortunadamente, dos hechos que me catapultan hacia la búsqueda de “más datos” acerca de algún escritor mínimamente conocido: su muerte o el haber ganado algún premio importante como el Ortega y Gasset, el Pulitzer, el Nobel, el Rómulo Gallegos, etc, por sólo citar algunos.

Esto último es un desfile más o menos previsto y un ceremonial que arranca con los nominados y termina con el ganador, para lo cual tanto las agencias noticiosas como las editoriales ya se han programado y han  recopilado una serie de detalles de las obras de los nominados, y entonces, una vez ocurre la premiación, ya se tiene a mano una reseña, extensa o no, según el tinte del momento, del homenajeado. Pasan delante de él sus logros más que su personalidad, sus “charreteras” más que sus obras, y sólo algunos de quienes la comentan realmente la han leído, entendido y vuelto un ícono.  Sin embargo, allí están, esos son… y todo sereno.  Ellos se han ganado un sitial en el pedestal del momento.  ¡Y ya! ¡Nada más pasa!

En cambio, en la primera situación, ocurre que pueden ser decesos inesperados (suicidios por ejemplo) o por lo menos hechos no previstos por las agencias, y es entonces cuando uno se dedica a buscar sobre las causas del deceso, si tenía antecedentes o no, si hay algo más que explique la noticia, y uno se encuentra con que todos sólo tienen la frase tipo: “Fulano, escritor nacido en Tales, falleció luego de una larga y penosa enfermedad. Tenía XX años. En XXXX obtuvo el Premio CCCC por su libro "xxxxx", el cual ha sido traducido xx idiomas, y fue en los años xx’s muy aceptado por el público de XXXX”. ¡Y ya! Nada más después de una vida dedicada a las letras, casi los tres renglones y ya.  No obstante, los medios se apresuran a reeditar las entrevistas, sus artículos, las críticas, los roles en este o aquel oficio, y todo lo relacionado con él, una especie de “Googlazo” de joven de secundaria. ¡Y ya!  Al tercer día, la siguiente tragedia de la caída del avión o el Tsunami o el terremoto o la alocución de Obama o el exabrupto de Berlusconi, tapan toda la noticia y la presencia en los noticieros de esa persona que dedicó una vida frente a hacer ficción o periodismo o cuento o novela o poesía o todas juntas. Es entonces cuando me veo avasallado por ese maremágnum de datos instantáneos pero etéreos y definitivamente… superficiales y temporales que nos dan los medios. ¡Y ya! ¡Nada más pasa!

En la segunda situación, desde hace muchos años me queda el sinsabor de haber dejado para la fecha del deceso la búsqueda del verso o del escrito o de la sabia frase o del arpegio, sobre muchos de quienes se han ido: MaMeCa (María Mercedes Carranza), Jorge Eduardo Eielson, Cinto Vitier, José Watanabe, José Lezama, Mario Rivero, Mario Escobar, Meira Del Mar, Idea Vilarino, Eugenio Montejo, Ángel Campos, Alejandro Aura, Germán Espinosa, R.H. Moreno Durán, Manuel Bermúdez, Manuel Zapata Olivella, Juan Zapata Olivella, Alexander Solzhenitsyn, Héctor Rojas Erazo, Jorge García Usta, Blanca Varela, Mario Benedetti y Andrés Eloy Martínez, por sólo citar a algunos de los más recientes.  De muchos de ellos, después de muertos descubrí muchas de las joyas maravillosas de sus obras que no conocía.  Ha sido muy difícil, ya a última hora, capturar lo que muchos lectores avezados valoraron de su espíritu y letras, y por lo cual consideraron al personaje como tal. De todos modos esa sensación de “briznas al azar” me aparece por afinidad con todos estos artistas que la muerte se llevó, y de los cuales a los pocos días nada queda. He logrado acceder, tiempo después, a las notas de algún homenaje solemne o no que algunos pocos amigos han hecho de su obra, de su legado, pero hasta ahí.  Y vuelvo y me digo: ¡Y ya!  ¡Nada más pasa!

Todo entonces me habla de finitud de lo que somos, de quienes somos, de lo que habitamos y de lo que seremos, para lo cual mi alma sigue en camino para prepararse para ser lo que deba ser y no esperar dejar más allá de la ida lo que no se va a ser, pues en mi lugar sólo creo que serán algunas muy pocas letras “para unos muy pocos amigos” quienes hablen de mí, ¡Y ya! ¡Nada más pasará! Sólo me resta irónica y tristemente reírme con la ocurrencia de aquel que dijo: “¡Y se sigue muriendo gente que antes… no se había muerto!

Medellín, febrero 3 de 2010

 "Bronca sepia"

Hasta pronto... y gracias por su visita, y hasta mejor... por sus huellas

"¿Hojaldre?"

16 comentarios:

KUBAN dijo...

Confieso que esperaba un poema, pero tu claridad de verbo no tiene fronteras. Un abrazo.

Paco Alonso dijo...

Excelente...
Por esa paz que aquí se encuentra, me alegro haberte conocido.

Compartir es existir.

Cálido abrazo.

SILOE dijo...

Me siento algo más que sensible cuando de escribir sobre la muerte se trata... ni de la muerte, ni de las huellas del fallecido... ni de lo hecho , ni lo que quedo por hacer... estos días ronda el pajaro de la dulce muerte demasiado cerca.. y deja sensaciones de impotencia, de injusticia, de inquietud...
Que siempre son llamado por el padre aquellos que más falta hacen, los que hacen del mundo un espacio mas habitable, lamentablemente es asi... nos quedamos herfanos de mentes, de personas, de ideas y hechos.
Un abrazo Francisco.
Reme.

Alicia dijo...

Me gustan las imágenes y la claridad en tu decir.
Saludos fraternales.
Alicia

Alma Inquieta dijo...

Hola Francisco!

Muchas gracias por tus palabras en estos momentos tan difíciles que me ha tocado vivir!

Un beso.

Meulen dijo...

Hace días que no vengo a verte y como siempre me llenas de placer ver esas imágenes...

hoy leo este homenaje que haces a uno de los tantos que se van sin pena ni gloria...

no sabía quienes este señor y escribe de seguro para dejar huellas que es típico que después de fallecido se le dan los galardones que merecen en vida...
siempre ha sido así , casi es la paradoja del que crea no??...


espero que tú si tengas ese privilegio de ser considerado en tu patria ...

un abrazo grande y me llevo algunas e tus fotos , espero no te moleste!
gracias!

Mª José dijo...

Esta reflexión tuya, me hizo recordar la frase de mi medico de familia, cuando estaba delante de el llorando desesperada, por que tenia que tramitar por mi enfermedad, una pensión de incapacidad, para el desempeño de mi trabajo habitual.
_" Mª José, en esta sociedad valemos mientras valemos"
Nunca la olvidare
Besos de colores

Rembrandt dijo...

Francisco,
como argentina agradezco mucho tu recuerdo para quién fuera un enorme escritor y periodista T.E.M.

Tu texto /reflexión sobre la muerte es magnífica al igual que las imágenes que lo acompañan.
La parte final del escrito es genial no pude menos que sonreír.
Excelente post amigo mío.

Besos desde el Sur
REM

mrevenga dijo...

Llevo desde la mañana pensando qué decir, pero esta claro que no hay nada que añadir.
Me gustó, Milagros..

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Kuban: la prosa desde el alma es poema. Un abrazo

Paco: Tu presencia está ahí y qué bueno que te den paz mis versos

Siloé: Estás en cada parte de mi BLOG y ello lo valoro mucho. Un abrazo no huérfano de calor caribe

Alicia: Gracias por tu presencia

Alma Inquieta: Qué bueno que las plabras hayan llegado a tu ser dándoles un poco de perspectiva. Un abrazo (¿caribe?)

Meulen: MI fotos son públicas y sólo son briznas que cualquiwera pude tomar... Gracias por volver a pasar

Ma José: Sí "Valemos mientras valemos", y esa realidad debemos tomarla y hacerla nuestra. Un abrazo

Rembrandt: El humor siemrpe ha dicho de una inteligencia superior, y yo me río y me nutro de él... Un abrazo y garcais pro estar y pasar. Besos desde este trópico caluroso

Milagros: Tu sola presencia es un regalo para mí. Un abrazo

Marisol dijo...

Pues el final lo resume todo: "¡Y se sigue muriendo gente que antes… no se había muerto!”

Es triste sí, que a los artistas se les empiece a reconocer cuando mueren, que no se les de tiempo para disfrutar de lo que los demás lo valoran, como ha sucedido siempre. Para que un cuadro valga, el pintor debe haber fallecido, o tantos poetas a loe que se les editan y reeditan libros o se les estudia en las escuelas, cuando ya no están para verlo. Es triste que el arte adquiera valor luego de una vida, y mucho más triste que una vida se resuma en noticia de un día. Pero así es la humanidad, desagradecida la mayor parte del tiempo.

Saludos.

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Marisol: tristeza de la finitud que somos. Tal vez por eso en mi tierra hay un dicho que dice: "En vida hermano, en vida"

Un abrazo

Caricia. dijo...

Siempre grato leerte.... Y ahora aunque no es poema, igual me ha gustado....
Y nunca es tarde para reconocer lo que hizo ésa persona.

Un beso, poeta hermoso.

FRANCISCO PINZÓN BEDOYA dijo...

Caricia: gracias por pasar... Un abrazo desde mis reflexiones y hasta mis versos

Anayss dijo...

Besitos aquí pasando
Y no deje, nunca de trasmitir
Le saluda

Anayss

gringa_ dijo...

Francisco, hoy he tropezado con tu rincón, un solaz al que pienso volver .
Tu poesía, tus imágenes!!un gracias enorme como amante de la poesía por tu trabajo.
Solicito, como argentina, me autorices a compartir con mis amigos, el merecido homenaje que haces a Eloy Martínez.Espero tu respuesta a mia_gringa@hotmail.com.
Caroños, Mirta