domingo, febrero 26, 2012

Eros

"... con ese calor, estar en tu pecho"
---------------------------------------------------------------------------------------------- 








EROS

Boca que invocas
tras gestos que se pasean
ante un espejo que mira sin decir
y en esas imágenes que se esconden
para sesiones contigo

Cómo vagarían mis manos por tu vientre
y en ese calor... estar con mi pecho en tu espalda
sólo serían una forma de sentirte
mientras tú... temblorosa de un placer distinto
tendrías tus manos para explorarme

Un río que al beber me lleva a un cielo
lleno de tus fluidos
Labios pequeños y otros no tanto
que resuman su candor... explotando
frente a mi lengua que trepida... fuegos insondables

Toco mi entrepierna en fuego
noto que algo mío te pertenece
A lo lejos... dedico mi caricia



Francisco Pinzon Bedoya ® 





"... que resuman tu candor"
-------------------------------------------------------------------------------- 

domingo, febrero 19, 2012

Dos adioses

"Tiempo de un adiós..."
---------------------------------------------------------






DOS ADIOSES

Una despedida es mi mano en la cara
tapándose el sol para no verte
cuando tomes tus rutas hacia la vida
que no hemos tenido en soledad
Una despedida de tu mano
para mí será el sello de la distancia
que recorrerá mi alma de la mano
de la inmensidad de ya no tenerte
Una despedida y otra despedida
serán dos manos que se unirán
en un adiós que no nos llegará
porque en nuestro adiós de amor
seremos infinitos
Dos manos de los dos
el sol y dos adioses distintos
me dan la idea de que seremos
mañana... dos que no somos





Francisco Pinzon Bedoya ® 




"Camino de otro adiós..."
---------------------------------------------------------


viernes, febrero 10, 2012

No hagamos más por menos


"♪♫ Entrégate ♪♫"
----------------------------------------------------------------------------------------------- 










NO HAGAMOS MÁS PARA MENOS

Si extiendes hasta mí tu soledad
llegarás a arrasar mi campo de verdades
de unas que no son y no lo han sido
Dame más bien tu voz y tus presencias
tu cante florido / tu enfado y hasta tu risa
para desafiar a coro lo que no hemos podido
Si llegas con tu endecha de miedos
te diré que no está en mí necesitarla
porque siempre te daré mi amor como testigo
Sólo sé que mi soledad y tu soledad
las estamos creando porque vamos de la mano
tomados sin azar ya y sin el paliar del acecho
en ese camino insensible... del apartarnos
No me entregues tu pausa y tus motivos
porque no tengo argumentos en mi realidad
más que mis cuitas y mi resistencia férrea al olvido
No creemos más de todo lo que no hemos tenido
pues en la causa empequeñecida del hoy
ya hay bastante con que tu voz...
                 no llegue como antes a mi oído
No te entregaré sin más... mis reclamos
No te pasaré más mis ausencias...
No te ungiré más de voces de mendigo...
Mejor alimentaré de luces y de tonos hermosos
los instantes en que te tengo... en mis oscuros días
como un diciente y esperanzador pliegue del destino
¡Llega a mí... mariposa! ¡Vuelve a mi ensueño!
Vuelve que aún está tibia la huella de tu mano
en la plenitud de mis manos vacías y de mi pecho
No extiendas hasta mí todo ese apártate
pues de sobra sabemos que estamos unidos
como lo sentimos y lo hemos mil veces repetido
tras la voz en la almohada... a escondidas del viento
tras el eco que cantamos... cada uno / confundidos
¡Vuelve, mujer! ¡Sólo eso te pido!


"♪♫ Rosa... qué linda eres tú ♪♫"
----------------------------------------------------------------------------------------------- 




Gracias por pasarse por este lugar de mis amores

viernes, febrero 03, 2012

Esos patios de mi viejo

Se avecina una fecha en que murió mi padre allá en mi Santa Marta, y se me ocurrió publicar esta poesía llena de un describir su alma, su vivir, nuestro vivir en casa, y su forma de enfrentar la vida… hasta que fue segada.





ESOS PATIOS DE MI VIEJO

Muchos años han corrido por mi pecho
desde las inhabitaciones de esa casa.
Cuánto hace que la dejamos
y aún vive dentro de mí.
Intacta... lozana, detenida,
como en los momentos en que yo la recorría.
Pero ella ya se ha desmoronado
como yo mismo en esa instancia.
Tendrá todos los años de mi mirada
que la recuerda porque en sus patios
transcurrió mi vida feliz, incomparada.
Era bajo esa frescura de su árbol inmenso,
donde repisando sus chanclas viejas,
con ojos entrecerrados quizás por lejanías,
que salían sus bocanadas de humo,
por entre dedos que a fumar nunca aprendieron.
Fue en su único baño donde se oía su canto
y en el patio del frente donde ardía
la ilusión de sacar adelante su carro.
Sentado en una banca bajita de madera
donde debajo guardiaban los perros,
disfrutaba su sitio favorito de descanso
añorando desde sus ojos que imaginaban barcos,
otras rutas de cargamentos, aventuras y batallas,
ésas que nunca tuvo y que nunca se tuvieron.
Mi viejo, con su manguera regaba otro patio,
cuidando con esmero los limones y el grosello,
el tamarindo, los guanábanos, el ají,
las plantas aromáticas y sus doce cocoteros.
Fue su casa y nuestra pero nunca nuestra fue
porque era religioso el pago del arriendo.
Y entre hierros, estallidos del tejo,
flores de verano, cultivos de patilla y de melón.
se iban los años... y hasta los miedos,
mientras los hijos desfilábamos, de a uno,
algunos al colegio... y otros como yo,
rumbo a otros horizontes de ensueño
a tratar de conquistar un mundo desconocido
que se pensaba era el futuro... de los buenos.
Noches y días de insomnio y de fuego,
de fiestas, de asados, de jolgorios sinceros,
en medio de las paredes de ladrillo... se vivieron
más todo lo que permitían los árboles del viento,
al levantar el polvo de los vecinos y del patio nuestro.
Así... entre recordaciones de buenos y malos momentos
vive mi nostalgia pegada a su sonrisa a veces de niño bueno,
que por muchos tiempos escasa, de alguna forma la conservo
como otro de los inciertos tesoros escondidos
en el fondo de lo barriles repletos de hierros viejos.
¡Ay! Padre mío... Cómo saco a relucir hoy
todos los instantes que se quedaron detenidos
en medio de los patios y el solar de aquella casa vieja
que se nos cayó encima dos, tres o cuatro veces,
llegando a medirse su caída hasta en quinquenios,
y donde con tu callada vieja -mi mama-
dejaste grabada la mayoría de los actos
con que me enseñaste muchas de tus facetas
pero también la mayor parte de tus desaciertos.
¡Viejo querido! ¡Vieja de mi alma!
Desde este frío de octubre montañero,
vagan por entre los irrepetibles patios
toda mi nostalgia de lo que feliz y triste
se vivió a la luz de todos los no dichos te quieros,
que se han grabado perfectamente aquí en mi ser
para que yo los celebre urgentes y casi reales,
                    con lágrimas y atragantamientos,
entre ese amor que se tiene a los recuerdos.




Un poco en imágenes quiero recrear el ambiente vivimos con mi viejo, pero como está ahora… con su mar Caribe y todo ese sol, sombrío y casas de ayer... pero que lo son hoy también




Saludos grandes, AMOROSOS y calurosos a mi familia: mis hermanos Marco Tulio, Martha Lucía, Luz Stella, Carlos Hernán y Luz Marina, y  mi vieja Marina, allá en Santa Marta






















Paz para Francisco Pinzón Sanabria, allá donde está