domingo, junio 09, 2013

La insondable levedad del tiempo presente y William Ospina


"... un rumor inquieto de multitudes..."
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¿LA INSONDABLE LEVEDAD DEL TIEMPO PRESENTE? (*)

La historia en desbandada
escrita por toneladas para periódicos de ayer
El amor presuroso
y la tónica del dinero en avanzada
El toque olvidado de la mañana
en un rumor inquieto de multitudes
La flor que se marchita antes de nacer
y ya no esparce ni su color ni su silencio
La navidad que celebramos en julio
con renos y porcientos de nieves de otros lares
Las canciones que no pasan ni se sienten
y nada dejan en medio de ningún café
El tiempo y la vida como el agua
fuentes de todo lo que caminan
hacia su muerte imperiosa
sin rituales ni costumbres
Hasta el aire ya no es eterno
y tienen dueños los futuros
las familias / las honras
Sobreviven apenas las palabras sin valor
... y animan con su nuevo fragor de simulacro
...
Entonces
¿qué será del ardiente y callado poeta?
¿qué será de su trompeta, mambo y bandoneón en poesía?
¿qué será de las penas del alma en su folía?

Francisco Pinzón Bedoya ©





(*) En un ensayo de William Ospina sobre la literatura china ("Subiendo la pagoda de las cigüeñas"),  describe la particularidad fascinante de los títulos de las obras  de los poetas chinos.  Es así como se lee que un libro sobre la cosmografía religiosa se llama "El libro de lo espiritual y de lo extraño"; una investigación de los equinoccios se llama "Discurso sobre la inmensidad del cielo"; una memorias llevan el título "Notas desde el vestíbulo de la docta ancianidad", en fin... y enumera más.  De allí el deseo de probar el título de este poema bajo el enfoque que narra nuestro ilustre coterráneo ganador del premio Rómulo Gallegos en 2009.




"¡Gira sol!: girasol"

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7 comentarios:

Maria dijo...

A veces Francisco es necesario vivir en tu cautivo. El secreto tuyo es que haces volar en libertad. Contradictoriamente así es. Saludos

SILOE dijo...

Clama el poeta por lo eterno, siempre sera así y la vida en realidad es efimera... tan efimera...
Un placer leerte.
Reme.

Amanda dijo...

Puede que en esa constante amenaza de levedad esté la clave de la necesidad creadora.
La belleza como la intensidad, están siempre de paso...
¿Es una locura del poeta intentar atraparlas? ¿O es puro instinto trascendental de supervivencia?
Un placer volver a tu blog después de tanto tiempo sin pasar a leerte.
Un saludo

Qymera Roxz dijo...

qué hermosa referencia
como hermosos los versos

saludos

Mucha de la Torre dijo...

hola

RECOMENZAR dijo...

no entiendo de google mucho te escribo desde mi blog
me encanra como escribes

Jorge Ampuero dijo...

No hay duda, somos parte de tal insondable levedad del tiempo que nos consume.

Saludos.