miércoles, julio 20, 2016

¿Resignación? (Mi grito de dolor)


"Imágenes turísticas de Santa Marta (Colombia)"
---------------------------------------------------------------------------------------------------






20 julio 2016 (Día de la Independencia de Colombia)

En una región de nuestra patria hay unas odas no escritas a la resignación y a la filosofía de que todo está bien, que nada pasa, que no importa lo que ocurra, que todo lo que se le quieran hacer al pueblo está bien y lo definen con esa frase de “¡Déjalo está’!”, como máximo símbolo de que “¡Todo bien!”.  Ha sido una de las mayores infecciones que pueda tener un conglomerado sometido a lo que los caciques y la clase gobernante quieran hacer, y es la mejor disculpa para no “hacé ná’”, para morirse de años y de ron y de carnaval. 

Es una de las regiones de nuestra Colombia más llena de ventajas, fronda, minerales, agua, vida… en ella reside Macondo y otros muchos terruños de la más fértil imaginación y vida, el de Shakira y Carlos Vives, el de tantos otros, pero soberbiamente descuidada y olvidada del mundo… especialmente por los propios nativos.  No es muy diferente de lo que ocurre en el resto del país, pero al menos en otras partes han logrado gestionar su propia suerte y disponen de mejores formas de vivir.  Es una costa caribe llena de contrastes, con una cara para el turismo y otra para el resto de las personas, donde no hay agua potable, donde la mortalidad infantil rural es la más alta del país, donde pasan las mayores riquezas frente a los miles de ojos que desde la ciénaga con olor de ácido sulfhídrico hace de las suyas, donde no se crían sino lo más fuertes, en fin… una tierra que se me merece la suerte que quieran construir, si despiertan.

Me duele esa desidia o resignación o desesperanza aprendida, yo ta no lo sé.  Este poema fue escrito con la fonética (onomatopéica quizás) con que se expresa en la calle, lo escribí en 2003 en unas vacaciones en ese Caribe Colombiano que tanto amo, allí donde viví el final de mi niñez y mi adolescencia, que siempre ha sido mi hogar y “mi casa” y “mi barrio”, a los que siempre he vuelto con el corazón lleno de amor, y que me duelen mucho.

Mis amigos costeños, mis familiares, me sabrán disculpar, pero ellos saben que así es…



DÉJALO ESTÁ'

En estos senderos caribeños
que derrite sin clemencia el sol
hay una agonía que parece paz
pues todos apuestan a no molestar
y así todos dicen
... déjalo está'

Se va aletargando la vida
y todo... todo puede pasar
Que los dementes volaron un puente
y ya nadie puede llegar
... déjalo está'

Que la quebrada de la vereda
montó en cólera en verano
y se llevó tres casas siete personas
y la esquinita de don Tomás
... déjalo está'

Que fue un niño pequeño
sin familia o sin dueño
a quien arrolló una tractomula
al filo de la media noche
y nadie ha ido el cuerpo a reclamar
... déjalo está'

Que el político de San Julián
está ofreciendo estudio y tierra para arar
y pan por las mañanas con suero pa' remojar
si votan por él y alguna curul oscura
le hacen brillar en sus comisuras de fiera
pero no vuelve y nadie lo vuelve a recordar
... déjalo está'

Que atacaron a Nicolás el lechero de El Carmen
para robarle los dos cántaros que aún torcidos
después de treinta años de bicicleta
y lo golpearon a patá'
y ya no puede volver a trabajá'
... déjalo está'

Que el acueducto de un pueblo
le están construyendo la última octava mitad
después de que las siete anteriores
alguien se las hubo de robar
y que todavía el agua hay que traerla burriá'
... déjalo está'

Que tengo en las manos el sueño
de conocer el gol más hermoso del mundo
yo que soy hincha del atlético de allá
pero con los aportes y las idas a fútbol
apenas me alcanza palmorzá'
... déjalo está'

Que hay unos señores que todo lo juzgan
en las tierras ricas de la orilla del mar
que son dueños de honra y vidas y terruños
pa´ lo que ellos quieran sembrar
pero que estando ellos nadie nos va a molestar
pero tampoco nos saca del hoyo
y parece que sí nos deja su verde trabajá'
... déjalo está'

Que ya no hay pescao
ni en la ciénaga ni en la barra ni en las quebrá'
porque los mataron con taco
con chinchorro cerrao o con algo más
y el hambre me ha matao dos hijos
... déjalo está'

Y sigo y sigo y me dibujo más
y mi mente rumbea más cantinelas
de las cosas absurdas para unos
y normales para los vivientes de acá
que pasan y repasan los siglos que pasan
sin que nadie haga ná'
y me desaparece mi poesía
atragantada entre un grito que es lindo
pero que estorba para tener
al menos una vida más digna que
ésa de ... “¡Déjalo está'!”

Francisco Pinzón Bedoya ©




1 comentario:

Maria A. Lopez dijo...

La dejadez de tantos años ha ido produciendo como una anestesia severa que impide el darse cuenta y entrar en acción.
Se siente tu impotencia tanbien reflejada en las palabras.
Mis abrazos de flores!!!