viernes, julio 28, 2006

DE UNA CELEBRACIÓN DE FIN DE AÑO...


Placer en la piel y en el alma, al lado de los míos: foráneos y nativos, viejos, jóvenes y adolescentes. Veintena de vidas paralelas unidas por invisibles hilos de fraternidad compartida, se presentaron en tibios, fuertes, caóticos, dicientes e inextinguibles los abrazos de fin de año, y de bendiciones por todo lo bueno que el año nos dio, las pruebas a que nos sometió y todo lo que a aprender, conocer, saber y amar nos permitió.

Y allí estábamos todos, con la frondosa alma encarrilada en la sonrisa franca, en la mirada que a veces cobija temores, que no es sino espectadora pero que pretende ser un actor de oportunidad.

Estuvimos celebrando el balance del año y nos vimos vivos como un premio que nos otorgó Dios. Nos centramos en la parte más fantástica, aventurera y hermosa de la vida, más yo allí sentí el afecto y el contacto de mi poesía, aquélla que me da el permiso para ser poeta catador de vino de juventud, como la risa que se dedica a distraer los dolores, los afanes y los sinsabores, franqueando barreras y logrando belleza. Era, y es un sentirse aún, especial porque había llegado a construir un no sé qué para mí, desde versos y letras. Me sentí afortunado por mi entrega de sentires salidos de mi corazón.

2002

1 comentario:

Anónimo dijo...

Poeta como me encanta la poesia y amo los poetas me recomendaron visitar tu blogg y me ha encantado muchísimo,te felicito, tienes un sabor delicioso para escribir, me gustaría saber mas de ti,mi correo es vidaloca-63@hotmail.com. un besote