TODAS LAS PRESENCIAS
El espejo, la sombra, danzantes rebotes
de una oscuridad que nutre y amilana
El rumor de un círculo de arena
que ese mar mío va borrando
en el lado en que se reflejaba un nombre
Una roja ribera y un duelo
que leo... en colores que no entiendo
Los aciertos del poema último
y la alegría que me inunda
El rítmico retumbar de la lluvia
en estas tejas que guarecen
La luz y el trueno instantáneos
y un coro de nubes que le siguen
a esa cascada voz del blues
Un compás infinito de un bolero de Ravel
que cambia y cambia...
a
veces llevándome
hasta el filo de sentirme en otros lares
Esta magia de poder estar conmigo
mientras leo rotas historias y libros
y cuartillas de incendiarios espejismos
Un caminar estático por entre almas
ajenas,
inconfesas, lejanas y confusas
El patético sonreír de unos recuerdos
por
la comisura de mis manos
Los pasos que caminan
en
pos de otros pasos
y
de un camino que diariamente
se pierde / se pierde / se pierde
...
...
Todo entraña este infante corazón
que
late cierto bajo esta piel
en
la incansable soledad
que
va más allá
de
todas las presencias
Francisco Pinzón Bedoya ©
2008









