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jueves, julio 27, 2006

CONEXIONES

En este andar tras las palabras, ellas tras de mí en sueños y yo, haciéndoles la corte en cada rellano de cada escalera, esperándola encontrar en la hoja más olvidada de alguno de mis libros... siempre aparecen hermosas sorpresas. Comparto una de éstas, con ustedes.

Esto decía Charles Baudelaire, ese poeta maldito.


DE LOS MÉTODOS DE COMPOSICIÓN

Hoy por hoy hay que producir mucho, de modo que hay que andar de prisa; de modo que hay que apresurarse lentamente; pues es menester que todos los golpes lleguen y que ni un solo toque sea inútil.

Para escribir rápido, hay que haber pensado mucho; haber llevado consigo un tema en el paseo, en el baño, en el restaurante, y casi en casa de la querida. (...)

Cubrir una tela no es cargarla de colores, es esbozar de modo liviano, disponer las masas en tono ligero y transparente. La tela debe estar cubierta -en espíritu- en el momento en que el escritor toma la pluma para escribir el título.

Se dice que Balzac ennegrece sus manuscritos y sus pruebas de manera fantástica y desordenada. Una novela pasa entonces por una serie de génesis, en los que se dispersa, no sólo la unidad de la frase, sino también la de la obra. Sin duda es este mal método el que da a menudo a su estilo ese no se qué de difuso, de atropellado y de embrollado, que es el único defecto de ese gran historiador.”


Y sobre el logro de eso, escribe nuestro “mago” Juan Manuel:


APRENDIZ DE CAZADOR

Ella es bruja.
Vuela en el aire de la escoba
como si su capa barriera la memoria.
Yo, aprendiz de cazador,
para atraparla interrogo al fabulista,
al peregrino de los bosques.
Ella esquiva mis intentos,
vuela en círculos de niebla
sobre mi cabeza atribulada.
A veces creo que llega hasta mi mesa
como arisco animal
que abreva en un estanque,
y cuando intento descifrar su silabario
se desvanece en el aire de la alcoba.
Ella evita mis eternas acechanzas,
mis trampas y señuelos.
Así, escurridiza y evasiva es la palabra.”

JUAN MANUEL ROCA de “Cantar de Lejanía”


Qué bueno en hallar en las lecturas, estas conexiones...

martes, mayo 09, 2006

¿ZOZOBRAMOS O SOBREVIVIMOS?


Siempre zozobramos, desdibujados ante ese pathos que es el amor. Como dice el escritor Gabi Romano en su “Epistemología del amor: una bella e inútil debilidad” <<¿Cómo enfrentar el inabordable testimonio del latido con las ajadas plumas de la aspereza vocabular?>> El lenguaje es espanto y periferia, se atraganta en la lengua, y la sangre -remolona y expansiva en el cerebro- no ayuda. El hipotálamo, fuente del sentir y del placer según algunos, no obra y entonces: ¿Cómo podemos hablar de poesía –en toda la extensión de lo que significa este arte- cursi?. Es difícil escribir poesía de amor si se está enamorado, aunque es tan fácil acceder a hacerlo. Nada más contradictorio, pero nada más atractivo y elusivo que lograr poesías de amor.

Recuerdo en esta divagación escuchar a un poeta en un Festival Internacional de Poesía de Medellín, diciendo que "Los poetas que escriben poemas de amor / todos son ridículos / pero sólo son ridículos / quienes no han escrito un poema de amor" Gustavo Pereira (parafraseando a Pessoa). Pienso en contrario de quien dice que escribir poemas de amor “... no es poesía”, yo seguiré leyendo amor en cada poesía y seguiré siendo un poeta ridículo como lo han sido en todos los tiempos todos los poetas, cantándole al amor de todos los tonos y apellidos. Gracias Pereira por darme armas para seguir loando al amor...

De Pereira, ese Margariteño Venezolano,

Somari

Un ridículo poema en tu nombre señora
Una taza levantada en tu nombre señora
La última cerveza en el último bar en tu nombre señora
Todos los sueños ¿adónde escaparon? Aquello que brilló ¿fueron
tus ojos alguna vez?
Déjame extraer la última
moneda de mi manga
por ti señora”

Extraviado

    EXTRAVIADO   Unas gotas de azul horizonte en mi mirada Un poema con tu cuerpo de pera La música que asoma rostros de sonrisa La magia ce...