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miércoles, septiembre 28, 2016

Apuesto por la vida

"Una mirada de esperanza por apostarle a la paz de Colombia"
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APUESTO POR LA VIDA

Ya no lloro ni me atemorizan
mis danzas de ayer llenas de muerte
y sonrío y lleno mi pecho de gozos
por dejar atrás mi historia
envenenada de odios

No tengo trincheras
y me relevo de resentimientos:
si no lo hago al único que mato
es a mi ser que tanto amo
y así pisoteo a quienes más quiero

Optimista que cree en fábulas
Orquestador de comunistas
Fantaseador de futuros
... podrían decirme quienes sean detractores
pero yo... pretendo un futuro distinto
hecho por y para quienes lo vivirán

Mi mano se alarga hasta donde sea
para abrazar una esperanza y un perdón
que han de venir si los corazones
graban su sangre en el cielo de mañana

Francisco Pinzón Bedoya ©







sábado, julio 02, 2011

Sanjacintero

En mi país, Colombia, hay un pueblo enclavado en las serranías cercanas al mar Caribe, San Jacinto, donde se fabrican hermosas hamacas coloridas , las cuales son su símbolo.  La tradición de una raza tejedora, se enclavó en esa serranía siendo San Jacinto el de mayor relevancia.  La promoción de esta tradición la promueve el Estado con frases como “Hamacas de San Jacinto: el arcoiris recostado entre las palmeras”.


De dicho aditamento dice:
“La hamaca, una red de hilos entrelazados, de múltiples colores, que podría ser un arcoiris recostado entre las palmeras, es un producto artesanal que encontraremos como un elemento obligatorio de las casas en todos los rincones de Colombia, especialmente en la Costa del Caribe y en todas las regiones del clima cálido.

La hamaca sirve de cama, sofá, columpio y, hasta, de cuna para los bebés, pero, para los que probaron la comodidad de nuestras hamacas colombianas, la diferencia entre la cama y la hamaca resultará enorme.

La cama nos obliga a coger su costumbre, ajustándonos a ella, buscando el reposo en una sucesión de posiciones. La hamaca toma nuestra hechura, contaminase con nuestros hábitos, repite, dócil y suave, la forma de nuestros cuerpos. La cama es dura, parada, definitiva. La hamaca es acogedora, comprehensiva, ondulante, acompañando, tibia. […] La hamaca colabora con el movimiento de los sueños. Entre ella y la cama, hay la distancia de la solidaridad a la resignación. /Luis da Camara Cascudo. Rede de Dormir/

La hamaca de colores /Fotografía: Mario Carvajal


La hamaca es un elemento propio de las costas colombianas donde el clima del trópico hace de ella el sitio ideal para descansar al aire libre.”




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Todo esto con el fin de ilustrarles sobre esta tradición que en un paso de mis andares por esta tierra, en una de mis tantas vacaciones, dio origen al poema que les presento.  Estaba yo terminando mi almuerzo, a orillas de la carretera que conduce al Mar Caribe desde Medellín, donde vivo, y alelado me quedé viendo a un señor de edad indefinida totalmente imbuído en su oficio de tejedor, y aquella imagen y sus trazos sus “enredos” de hilos de distintos colores y calibres me tomaron por asalto, especialmente porque al otro lado del telar que acompañaba aquel taburete en que descansaba su flaca humanidad humeante de tabaco, iba apareciendo como magia “un arco iris que invitaba al descanso”, es decir, de las magias que hacen manos, tintes, amor y algodón.  Y en otra silla tejía el cabezal, que son los hilos fuertes que sostienen la tela para poder disfrutar de su encanto bamboleante "entre palmeras".


En la siguiente oportunidad, ya instalado yo en la comodidad que da el ruido del mar y el ruido de las palmeras, y hasta el bullicio lejano de personas en tropel, escribí este poema que les presento:



SANJACINTERO


Sobre una tela paloteada
que ignotos tejedores hicieron
el eco de la rueca sin hilos
asalta los carretes del desorden
El troquelador de sonrisas
pinta cada gesto de su gusto
Sus manos sin prisas de motivos
ensamblan colores sin mirarlos
Su taburete de cuero
recuesta su añeja eternidad
en el marco acalorado de la puerta
hamacadamente diluviana
mientras mágicamente brotan
los cabezotes en que tirarán sueños
aquellos batientes que a sus anchas
nos habremos mecido...
sin tiempos ni distancias
Saltan sus únicos pretextos
desdentados tras un cigarro mayor
y unos ojos vistosos de niño travieso
en brega juegan a descifrar
las hebras de las hamacas...
de toda su nostalgia


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Nota:  Imágenes tomadas de la Web, de sitios que promocionan estas artesanías.
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Y para no irme sin mostrarles mi imagen de este tema:

"Tejedor"
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viernes, septiembre 05, 2008

A UNO DE NUESTROS NADAÍSTAS



JAIME JARAMILLO ESCOBAR

EL CUERPO
"¡Qué farsa!"
J. P. SARTRE


He aquí, de esto se habla.
El cuerpo nos goza y lo sufrimos.
Lujo de la naturaleza, pagamos por él nuestra alma.
Esclavo de los dioses, el hombre es un ser aterrado
y sólo en el usufructo de su cuerpo deposita su aspiranza.
Su cabeza añadida luce su coloquio como un pavo real,
y sentado en un tapete de luna su lengua salta delante de si como una serpiente encantada.
Orgullo del alma, el cuerpo es regocijo y alimento,
y baila ante los dioses como el árbol frente a la tormenta.
El cuerpo toca otro cuerpo y no percibe sino otredad.
"Rosa", decimos, y la rosa es un mito del alma, porque la carne del cuerpo no se reconoce sino a sí misma.
El cuerpo, Devorador, todo hecho para devorar,
el alma de este cuerpo no puede ser sino también devoradora.
Somos como un surtidor, con nuestros brazos que se agitan y nuestra boca llena de agua.
Tenemos lo que tiene la nube, he aquí esta adivinanza, por
[eso la tierra nos absorbe.
Rebelión de la materia, el cuerpo se avolcana, se incendia, impone hermosura,
y no queremos ser sólo cuerpo;
pero yo aconsejo: hazte amigo del sepulturero.


Breve biografía

Pueblo Rico 1932 (Antioquia, Colombia), poeta del grupo Nadaísta. Fue ganador del Concurso de Poesía en Bogotá en 1967, del Premio Nacional de Poesía de la Universidad de Antioquia en 1983 y el Premio Eduardo Cote Lamus en 1983.

Obras publicadas: Extracto de poesía (1982); Poemas de tierra caliente (1985); Los poemas de la ofensa (1968, 1991); Sombrero de ahogado (1991); Método fácil y rápido para ser poeta (1995)



Jaime Jaramillo Escobar vivió su infancia y juventud en varios pueblos antioqueños, especialmente en Altamira y Andes, donde fue compañero de Gonzalo Arango. Cuando, en 1958, su antiguo condiscípulo de colegio encendió los primeros fuegos del NADAÍSMO en Medellín, Jaramillo Escobar, decidió sumarse al movimiento, encubriendo su verdadero nombre bajo el seudónimo X-504: «La X es también para preguntar quién soy. Es una interrogación. El desconocido que te interroga. El que pasa por tus manos sin darse a conocer y se va después de haberte dado todo, menos su nombre. Soy el nombre falso de la verdad [...] X-504, número de presidiario [... J X-504 existe para que Jaime Jaramillo Escobar pueda vivir libremente, sin el peso de la literatura y de la admiración», explica Jaramillo Escobar.

De una entrevista suya reciente, en le REVISTA ARCADIA:

¿Escribir poesía es un oficio maldito?
Ni es oficio ni es maldito. En la poesía se encuentra una forma de expresión que puede ser feliz. Como en la música y las demás artes.

¿Le habría gustado “una tiendita de tabaco”, como a Pound, o contrabandear armas como a Rimbaud?
No. Escribir resulta de mayor interés. Las armas se han desarrollado hasta convertirse en un verdadero demonio. Y el poeta que tiene tienda es Darío Jaramillo Agudelo.

¿Su poesía tiene propósito?
Sí. El propósito del Nadaísmo, que está cumpliendo 50 años: cambiar la poesía colombiana, que resiste tercamente con sus lectores: romanticones, sentimentales, aferrados a las rimas y tradiciones. La mentalidad de los pueblos evoluciona muy lentamente, y una guerra de 50 años desculturiza cualquier sociedad.

¿Qué quiso decir cuando dijo que a un poeta de más de 70 años no le queda más camino que echar por el atajo de las vanguardias?
Quise resaltar lo conservadores y dogmáticos que son los jóvenes en general, apegados ciegamente a lo que les enseñaron en sus primeros estudios. Solo quienes tienen experiencia pueden impulsar cambios. Los jóvenes que se dicen rebeldes y revolucionarios son lo más retrógrado que conozco. Todos terminan empujando un cochecito con bebé, brillando un auto, cotizando para el seguro de vejez y solicitando visa para los Estados Unidos.


De no quieros y síes

Imagen tomada de la Web       DE NO QUIEROS Y SÍES   No quiero ser más objeto en cada uno de tus detentes Quiero pasar por tu es...