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lunes, abril 30, 2012

Verbalización


"... metáfora misteriosa..."
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VERBALIZACIÓN
(Fragmento)

“Estoy atrapado en alguna metáfora misteriosa y mágica en todos esos versos y esas sorpresas que progresivamente saltan de tu boca, en cadenas de frases que admiro por su cohesión, por su velocidad, por su pasión, por su intensidad, por su definición del ser que eres.  Una conversación de éstas, contigo, acaricia mi alma en sus fuerzas más internas, en sus delirios más íntimos, y yo siento cómo, cada que a tus voces me acerco (porque no es una sola), es mi ser el que vibra y me inundo de una alegría que supera lo que haya vivido.

Tienes la enorme virtud de hacerme sentir en un estado de conciencia mayor, un estado que casi se parece a la felicidad ya que tiene este calificativo de "casi" por aquello de la utópica definición que manejo de este aspecto.  En mi soledad ha habido un anhelo: encontrar un ser que comulgue conmigo en aquello de la palabra, y ese ser has sido tú.  No es sólo que ese ser tenga la capacidad y la verbalidad que da el estudio y el raciocinio de lo trascendental o distinto, lo cual se exhibe a menudo desde la elocuencia y erudición de algunas profesiones llamadas sociales, sino que tenga la capacidad de sentir eso que se dice y que, como tú, le contribuye a ensanchar el alma ante el verso de Borges, el desairador antiguamente adobado verso de Beremundo, o de aquel sutil desconocido que, como yo, ofrece a los ojos el cariño que le han dado los latidos y la alertas de sus sentidos.  Allí en ese intercambio, adobado con amor como un aditamento inesperado, me colmas, me llenas, me pego a ti, me aíslo de mí mismo y quiero ser dos contigo, porque vienes y me acaricias sin tocarme, sólo con esa pluma manera de hablarme.”

Francisco Pinzón Bedoya ®

P.D. a esta epístola: 
“La imaginación es una fuente inagotable para el poeta”





"... me colmas, me llenas, me pego a ti..."
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miércoles, mayo 26, 2010

Epístola 2

"Dancing nights"
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Continúo con esa saga de Epístolas que vienen desde lejanos textos, para su lectura.



"¿Reds?"
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EPÍSTOLA 2

Te imagino y lo que creo que piensas, te lo describo. 

Y cada vez el rumor va avanzando y todo lo que puede se convierte en ausencia.  El sonido en la espesura de las tardes en soledad, en silencio de esa voz de ternuras manifiestas, está omnipresente, se puede cortar con cuchillo por su certeza.  Traes en el paso de la sangre atropellada tanta evidencia de un fin, y entonces, como quijote en medio del viento huracanado, te lanzas con tus anclas misioneras, tus velas se pliegan para que ese viento de tormenta pase y te deje... con ese pensar maltrecho y ese sentimiento que preserva todo lo que no quieres que se pierda.

Se te desliza desde la boca el beso y desde las manos la caricia y van a caer al lloro, al escrito, malviviendo entre metáforas y saltos estridentes.  Y en un recodo del cuerpo, del espíritu y más del alma hay una luz que no se apaga.  Un tesoro que llama tu atención y que siempre has llamado salvación: la esperanza, se refleja en tu llama azul y tus ojos bellos.  Pablo está presente hoy en ti cónsul Residencia para echar a andar el vuelo de mantener el ritmo, de mantenerte en pie de lucha, de mantener hasta la última gota de vida, el ancla y el no dejar que todo explote y se queme en las llamas del tiempo. Su Temuco es tu cómplice y tu canción desesperada.

Chile te rodea.  Ahora Gabriela y Pablo están junto a tu pretensión de pintar con letras la locura en que convives diariamente. Ese redoblante, que llamas corazón, no para de sonar a ritmos extravagantes.  Ya habían estado su Delia, sus baladas, sus quejas por la muerte de Federico y la guerra, en ti.  Ya había habitado su “atropellamiento remozado” en ti.  Tienes certezas y no las crees, no las ves.  Viven en ti letras bajo tu caparazón desasosegado.  Alguna otra canción con igual ternura y tal vez de singular pasión, habita en ti hoy.  En esta mañana distinta pero parecida, donde tienes a tu silencio conversando con tu alma en un espacio impredeciblemente benigno, hay otras letras y otros sueños por moldearte en ellas, y siempre en medio de unos ojos y una voz lejana como los mismos sueños que buscas en desespero.  Es una forma en que persigues tu cordura para abordar el hilo y navegar tus sueños, queriendo atrapar al vuelo de las palabras no dichas el extremo de la unión de esas esperanzas desapacibles, tu esperanza y la de ese otro.

Desde que eres memoria, tu universo se ha visto habitado por seres de geografías benignas, de países amados, de sombras en desbandada dándole camino al sol de unas manos ansiadas.  La locura a ratos ha sido tu cómplice o tu continente.  La ensoñación y el arrobo perenne han sido el adobo perfecto a ese cosido de letras y rarezas que han saltado desde tus dedos a tu alma.  Y mira si has dado en el blanco, sientes el corazón en constante ebullición.  No quieres sólo eso ¿verdad? Sólo que anhelas algo que en volutas de ilusión defines pero que en palabras de este mundo se hacen un ovillo, parece un enredo de olvidos, de dualidades, de imprecisiones y de cantos de un ser indeciso.

Las mañanas como hoy son siempre islotes de palabras que se vuelven risas y millones de suspiros rumbo a otras huellas, para tú seguirlas, para no perderlas y para que estés ahí, a pesar de la ausencia, del retiro paso a paso, de ese acabose.

Ya te desvencijas, ya mueres en brazos de Morfeo y el cansancio, es tu único aliado.  ¡Duerme niña! Canta un ángel en la lejanía

Tal vez no soy capaz de imaginar más, porque eso que escribo es lo que añoro.  Las alternativas son muchas y no quiero divagar más.  Hasta pronto. Que me pienses así, sería un milagro.  Bye, bye, te digo y giro hacia mi propia soledad.



"En un café..."

domingo, mayo 16, 2010

Epístola 1

"Tal vez esta carta era para ti"
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Como una idea que viene rondándome hace rato, quiero traer a ustedes quienes pasan por este BLOG,  un muestrario de un conjunto de escritos que tienen la forma de una carta, pero que como tal, tal vez nunca lo fueron.  Parecen escritas a máquina de esa Underwood o Remington. Juzguen ustedes, porque ésta es la primera de ellas.



"Alborotas y bailas"
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 EPÍSTOLA 1

No te has ido, lo sé.  Apenas son las 9:55 p.m. Los libros me llevan por el camino de Santiago o por el de la selva que camina Ursúa, pero mi otro yo me lleva en otra dimensión: piensa en la figura del padre, estás tú, está tu papá y está el mío.  Yo como esa persona que tiene a su padre como un ídolo de barro caído y que está tratando de recomponer sus pedazos, y tú... como tratando de conjurar su no presencia por siempre. 

Los escritos que te estoy haciendo creo que no tendrán forma de carta sino de largas prosas enredadas en el brillo acuoso de tu pelo, y en esa sonrisa estruendosa que muestra la parte más hermosa de tu adentro.  

Un libro, una sonora caricia silenciosa, una foto que sólo existe en mi mente, la alusión al diálogo críptico e insondable de dos, un sabor hermoso medio en mi boca de recuerdos y medio en tesoros que creí escondidos, disparan esto que te escribo, para tus ojos de encierros y quehaceres y para ese hermoso corazón miel que albergas en un pecho que añora que alguien lo arrope por siempre.  Son sólo aditamentos para ese abrazo que han logrado tus palabras, en esa voz de arrullo y suspiro, en ésa, la descripción más hermosa que mortal alguno haya hecho del mundo que habito.

No te has ido a trabajar lejos, ya lo sé. Tu perfume aún navega en mi cuaderno.  Me enciendo (como un radio) a decirte... más de lo que debo decir, y paro, me detengo, soy mayor que mi yo niño, lo regaño y él... se aplaca, se esconde bajo las cobijas de una cama grande y acaricia la almohada para estar sintiéndote. 

Escucho tu recomendación última y me palabreo sobre el todo, sobre el sol, sobre la existencia.  Respeto tu tónica en cada petición, la comprendo, no la comparto en su consecuencia pero sí en su esencia, pero ello es mi discurrir por ti para que sepas que una forma de ver la belleza del orbe que nos rodea es saberte distinta y a la vez talentosa y cierta. Mi voz más cercana me dice: “¡Déjala ser!” porque en el fondo escucho a The Beatles en su afán por decir, cosas que a los chicos del siglo XXI aún les taladra el cerebro como lo hicieran conmigo. 

Sigue esa voz estrujando mis adentros: “¡No rompas los hechizos ni los conjuros!”  Ojalá pudieras estar cerca y seguir conmigo este devenir sin control, esta deriva que es escribirte así: tal vez me harías muy feliz.  Este ser que navega sin rumbo es ése que te está diciendo algo ininteligible... pero cierto: “¡Sueña esta noche y otra vez... conmigo!”





"Eres como mis montañas"
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Espero que si a bien tiene un comentario, me lo hagan conocer.  Gracias de antemano por ello.

domingo, julio 19, 2009

Fragmento de una carta que nunca se envió


(ESCRITA EN MEDIO DE MUCHOS RONES)

"Dijo la canción: “Porque me llevarás unido a tu recuerdo...” y yo grito para que así sea. A mi alrededor hay un aire de carnaval y un calor de playa, más un ron que travieso pasa por mi garganta y deja que sean mis recónditas formas de decir quienes escriban. La esperanza se ha esfumado esta tarde de todos los espacios que en mí ocupaba, miro qué tengo y sólo descifro esta sensación de vacío profundo, aunque auscultándolo con mayor confianza hay un insistente sentimiento de desazón. Aquí no hay ni víctima ni victimario, tan sólo verdades:
Una, se fue y no desea siquiera estar cerca. Dos, a lo que a uno le importa le dedica algún tipo importante de atención, pues al no ser así no se le atiende. Tres, el tiempo decide con su guadaña el tiempo de la muerte, y ésta ya ha llegado hace una gran cantidad de noches de duermevela con añoranzas y recuerdos que es necesario refundir allá en el fondo. Cuatro, las circunstancias que dieron origen a todo esto no han cambiado, por lo tanto, su resultado no va a cambiar así yo me destemple todas las noches queriendo torcer los hilos de la realidad. Cinco, “¿para qué volver?” se debe estar preguntando, lo cual no tiene respuesta fincada en la realidad ni en la lógica de los mortales comunes y corrientes, sino tal vez en ese “arco iris” que fue nuestro cuarto de hora.

Estos son hechos. ¿Qué hay para mostrar al otro lado del espejo? Ya no somos ni la sombra de lo que el sol que éramos generaba, porque ese calor ya no está pese a mi obstinación y tozudez (terquedad y locura sería más exacto)

Tal vez ya llegó la hora de que descubras qué soy en ti, aunque es una ilusión pues creo que ya lo sabes. Soy un bonito recuerdo (al menos eso sería un consuelo) ¿Cómo hacer que lo descubras? Por ahora sólo se me ocurre el alejamiento ¿Seré capaz de lograrlo? “¡Mozo! Sírveme la copa rota, sírveme que eme destroza esta fiebre de obsesión.” “Yo la quise muchachos y la quiero, y jamás yo la podré olvidar. Yo me emborracho por ella, y ella quién sabe qué hará. Mozo, eche más champán que todo mi dolor bebiendo lo he de ahogar” Contestaba Alci en sus boleros por mí en esa canción que me hace llorar...




Es una prosa de esas que se escapan al aire... sin oídos
sin que llegue a destino / como si fuera un ejercicio
como esa hoguera que tiene su propia flama
para que -si uno la deja escondida- halla una quema
donde esté / donde aparezca / por ello... hoy la exorcizo



Imágenes procesadas por el autor.
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Saludos a quienes me siguen visitando...
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¡¡¡¡¡Gracias!!!!!

viernes, marzo 27, 2009

A UNA RISA de OJOS


"Ayer en medio de una tarde de lluvia intensa y parapetado tras una enorme ventana, me llegó una sensación de luz profunda sabiendo la inminencia de tu llegada.

Qué emoción me saltó por en medio de la cara y del cuerpo , como para un “¡Bájate de esa nube!” y esa nube, como las de afuera, estaban cargadas pero de ti, de tu imagen y hasta de tu olor, tal vez de tu sabor en medio de un salpicón de pistacho con helado, de un pellizco en ese borde que está al borde de un silencioso grito, de unos coqueteos esparcidos en el tiempo, y de unas miradas llenas de mensajes desde esos ojos tan alegres y tan tuyos.

¡Cuánta alegría se extraña cuando se ha probado recientemente! ¡No quiero que te me diluyas otra vez entre los recuerdos!

¡Quiero que seas certezas en otras tardes... pero a mi lado, conmigo!"




Prosa encontrada en el humo del tiempo, fragmento de una epístola de las muchas que llegan... y se van, de esas que al cabo del tiempo... me sobreviven, me hacen pensar que no fue en vano, que los años tienen sus heridas pero también sus muchas querencias, y que dejan eso que algunos llaman "experiencia", yo lo llamo: "lo que soy y contengo"

miércoles, agosto 13, 2008

De un sueño en un octubre

Es madrugada, tomo el teléfono, lastimo el silencio, desgarro la inexplicable paz, y te busco. ¿Por qué?

Puede que haya encontrado yo un eco a la soledad en esa voz. Hablas de un encantamiento, y que va calando a partir de alguna condición propia de vivencias en el devenir de una historia que está mediada por lo que eres y no, por lo que anhelas y puedes, por lo que sueñas y encuentras y lo que no.

Pero hay un mágico melao que exudas y lo viertes en sonrisas y en halagos, cuando me animas a una función nueva de encontrarnos, de algún son ignoto de los Matamoros o de los boleros que alguna vez Bobby Capó sonó al oído de alguna portorriqueña para enamorarla, o a tocar con unos versos la reina en la vereda que alberga en un rincón sueños de libertad.

Tomas de alguna manera mi yo, lo miras desde tu atalaya curiosa y desde allí auscultas qué tanto ganas al acercarte y tocar con tu fantástica manera de interpretar quien soy cuando asumo, figuro, autodenomino, y luego con tu dulzura de niña desfogas lo que tu elocuencia te habita, vertiéndote toda sobre un poco de ser enmohecido.

Pasan, corrientes que activan colores en alguna parte recóndita de la piel y que hacen saltar alguna condición que se oculta aún para mí, de ésas que hasta innombrables.

Podría ser esto un ejemplo.

Una noche. Una sala llena de luces de velas de cera de abeja o de otras esencias orientales, coloridas, con énfasis en agrás o veranera o qué se yo. Afuera, el frío del páramo.

Adentro una centelleante luz sobre un libro, y tras ella, mis ojos azules, leyéndote y leyéndome poemas propios y tomando al azar algunos ajenos de poetas ilustres y de ilustres desconocidos. Allí, una pasión en conjunción poemaria entre el vate y su dama alegre de ojos brillantes de arrobamiento feliz, y sin excusarnos de no haber estado antes otras horas, un cantante ritmo de risas sin parar hasta que nos conviertan en ríos de emoción, y una alguna de versos encuentren congelada en la mañana quienes lleguen a adivinar que era aquella luz que la noche anterior brotó de una cabaña.

El paso de la risa al llanto, de la euforia al sueño, de la pasión al beso, podría llegar porque habría en esa condición una sublimación del sentir de dos. Tal vez, algunos como yo lo llamaríamos distinto a los demás. No importa ya aquí si en ese altar de una sala de una vereda, ese instante se tardó un minuto, unas horas o un infinito universo que tal vez tiene valores de cero y hasta de un todo, porque de todos modos ese instante: se creó
.”




Los rumores del tiempo no cesan...
y se abalanzan sobre nosotros
quienes ya no somos los mismos



jueves, junio 26, 2008

Fragmento epistolar


"Un día que se volverá memorable,
otro día para celebrar.
Desde temprano la voz encontró eco,
con el sonar de las campanas,
con el sonar de un himno,
con el ronroneo de la caricia
y del abrazo protector,
con la ternura de la entrega directa,
de la entrega posible,
de la entrega esperada.
Van en estos momentos mis dedos corriendo
con la esperanza de oír esa voz
que deshace nostalgias y melancolías
y las troca por aires de baile,
de jacaranda y de sandunga,
mientras quedan en el fondo
esas otras voces de peligro
y otras que no nos dejan oír."


nov 2005




Foto de presentación del Ballet Folclórico
de Antioquia con Petrona Martínez - Medellín, Teatro
Metropolitano

Tengo ganas

      TENGO GANAS   ... de tiempo en que sea yo uno más en el delirio que aspiro de viento de cometa para vibrar esos colorine...