domingo, febrero 17, 2008

De una Digresión en unas vacaciones

"No quiero ser un desventurado que albergue en mi interín desiertos y tempestades, parodiando a Nietzche. ¿Por qué? Porque a veces me siento como un extraño entre la pléyade de personas propias y extrañas, consintiendo un lucero que no sé cómo lo han llamado, y si es la constelación tal o cual. Porque me siento un ser solo en donde no hay otros seres para compartirles lo que siento y lo que creo, e instantáneamente me invade -para luego difuminarse- la nostalgia y esta soledad increíble e irrefrenable en mis días de poeta que son todos.


No he de blandir el hacha ni la cruz ni la espada de los afectos fallidos porque tal vez en el ejercicio de volverlos versos de dudosa calidad y universalidad, les saco de mí y ello me libera; además, me permite auscultarlos en otra condición más consciente o más inconsciente de la que les da su origen. Allí, hay una mirada ante un espejo al que no le digo más que verdades, y con quien me confieso. Quizá en la confesión nace la salvación y la sanación conjuntas. Por ello no he de albergar más desiertos ni más insólitas tempestades. Aquí voy con mi ritmo y mi oleaje de versos, llegados del mar y de la ternura oculta que albergo a ojos indiscretos."


Añoro estas y otras vacaciones... pero HECHEIYHMADU

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