martes, junio 02, 2015

Eso tan bello



El día de ayer, que no parecía lunes, la luna salió sin polución unos minutos, el cielo antes de oscurecerse se tiñó de rojo sangre, pude tomarle una foto, y mi corazón quedó en deuda con un poema sobre ello que no sabía qué iba a decir, pero que sí sabía que sería uno que diría de mi encantamiento.  Hoy, en medio de un ambiente antagónico con los versos, me di la libertad de poder decirlo: a mi modo, con mis alas del tamaño de un Cosmos íntimo y mis alianzas con un demiurgo que cree que soy poeta, tal vez en franco desafío a un “status quo” que me ahoga en mi vuelo lleno de milagros y estridencias.

Icé mis velas y me dejé elevar en alza por entre el tumulto vocinglero de la mañana.  Aquí pongo en sus ojos el resultado de este vuelo:



ESO TAN BELLO

En las tardes instantáneas como la de ayer
hay una pasión de sangre en la despedida
que llama a dejar atrás lo que esté haciendo
y levantar los ojos al cielo para solazarme

Me siento en ese rumor de rosadeces
como un inmenso infinitésimo ser de luces
que absorbe el derivar de la esfera azul
por ese dombo oscuro en que la energía
malea mi forma incierta... sin que lo note

¡Soy la fuerza y en esa plenitud me reinvento!
¡Soy el resultado de tanto que es mayor
que todo lo que creo ser... y no soy!

Benditas las maneras en que me sé insepulto
en esta parte inocente y alelada del cosmos

Francisco Pinzón Bedoya ©


Esta es la imagen del atardecer “culpable” de este texto, tomada de afán desde un vehículo con mi celular






6 comentarios:

Lourdes dijo...

Hermoso como ese atardecer que es puro fuego

Administrador dijo...

Ese proceso que, con tanta belleza has descrito, es lo que nos mantiene vivos, lo que nos devuelve el asombro, lo que nos ubica en el centro de lo que realmente somos. Esta vez fue esa rosadez, otras el mar, y muchas veces las florerías que atrapas con tu lente y con tus ojos. Bie vale la pena detenerse, en ese instante que justifica nuestra existencia. Gracias, Francisco, por compartirlo.

Anónimo dijo...

Maravilloso lo q tus ojos captaron, maravilloso el lente que logro captarlo para q el resto lo apreciaramos, pero es mas maravilloso el momento que sacó de tí tan bello poema... Bibi

Anónimo dijo...

Mirar lo que la naturaleza nos ofrece como milagro cotidiano e inspirarse de la manera que tu lo has hecho alienta, tiene su propio brillo que brota del interior, de lo hondo, sin dejar espacio libre para banalidades porque vivir para ti es sentir intensamente que vives y la felicidad de poder expresarlo. Gracias por tus letras incomparables!
LM

petalosdeseda dijo...

Una belleza con que palabras has plasmado ese maravilloso atardecer en versos, que al leerlos te acariciando el alma.
Mis abrazos de flores!!

Maria Maria dijo...

Un poema que sabe mover las fibras mas finas del alma..