jueves, noviembre 17, 2016

Pequeñinas





Unas amarillas que se asomaban
por entre un sol de final de tarde,
arriba... en Santa Elena.



Ese jardín que nos corona con colores
y hermosos arreglos flambeados
por natura







2 comentarios:

Maria A. Lopez dijo...

Qué belleza hay en la sencillez!!
Un fuerte abrazo.

Maria A. Lopez dijo...

Qué belleza hay en la sencillez!!
Un fuerte abrazo.