martes, agosto 28, 2007

Pregonero de ilusiones


En Medellín, Colombia, existe una cultura Metro. Es transversal a una comunidad que con gesto y gallardía va cada vez más saliendo del delirio, del desastre, del fin. Comfama (Caja de Compensación Familiar de Antioquia, Departamento de Colombia cuya capital es Medellín) está haciendo uno más de los esfuerzos que están creando cultura ciudadana. Su campaña reza “... libros itinerantes que van de mano en mano... búscalos en las estaciones, llévalos a casa y disfrútalos con tu familia. Una vez los hayas leído recuerda que debes retornarlos uno de los puntos de Palabras Rodantes, para que otra persona los pueda leer...”. Textos de Tomás Carrasquilla, León de Greiff, Efe Gómez y Fernando González (el de “Otraparte”)
A continuación transcribo, sin el permiso expreso de Comfama, el artículo que salió publicado al respecto en el periódico “El Informador” de esa entidad en el mes de agosto de 2007.


*************************************



Pregonero de ilusiones

Mientras afuera la ciudad gira a miles de revoluciones por minuto, en una estación del Metro alguien se detiene para dejarse seducir por las palabras. “Los espíritus ansiosos de luz viven a oscuras. Los espíritus calmados se supone que ven en las tinieblas. Es esta la dicha de la fe”. Rafael Díez dedicada 15 horas a la semana a motivar la lectura entre los usuarios del Metro. Los autores antioqueños hacen parte de las Palabras rodantes que los usuarios pueden llevar a sus casas, leer y luego devolver para que otros las disfruten. La hermana Soledad Guamán, de la comunidad de las Marianitas, espera el próximo tren para ir al centro médico donde trabaja. Entre tanto, escucha por primera vez un fragmento de Memorias del Fuego de Eduardo Galeano.

Las palabras de Tomás Carrasquilla parecen flotar en la plataforma B de la estación San Antonio del Metro. Se mueven de un lado a otro a lo largo del corredor por donde a esa hora, 10 de la mañana, transitan los usuarios de este medio de transporte. Pero basta acercarse a ellas para descubrir que hay un cuerpo que las materializa. Es el de Rafael Díez, un administrador de profesión y lector por convicción, quien gracias al programa Lecturas en el Metro diseñado por COMFAMA y esta empresa de transporte masivo, les regala a los usuarios fragmentos de obras literarias, mientras esperan el tren que los llevará a su próximo destino. Las letras blancas sobre fondo negro de su camiseta anticipan su misión allí en la estación. Esa hermosa misión de leer en voz alta y de hacer del momento de la espera un encuentro con los más sublimes pensamientos. El anuncio del auxiliar de policía, “Niquía a su izquierda, Itagüí a su derecha”, se desvanece en los oídos de Rosmira Bustamante y en su lugar toma cuerpo la sentencia de Eduardo Galeano: “La mujer y el hombre soñaban que Dios los estaba soñando”. Es un fragmento de La Creación, en el primer tomo de Memorias del fuego del escritor uruguayo. Rafael lo lee con buen tono y aunque Rosmira es su principal oyente, otras personas que pasan se detienen a escuchar. Rafael tiene tiempo para despedirse y recordarles que en las estaciones Aguacatala, Industriales, Madera, Suramericana y Floresta puede también encontrar Palabras rodantes, es decir los tres libros de autores antioqueños que han publicado la Caja y el Metro y que los usuarios pueden llevar a su casa, leerlos y luego devolverlos para que otros lectores los disfruten. Pasa el tren y Rosmira se va rumbo a su casa.

Lleva en sus manos otros libros que prestó en la Bibliometro en esa misma estación, y se va con un nuevo amigo, alguien a quien no conocía y que le presentó Rafael. El ritual continúa. Nuevos usuarios escuchan otros fragmentos de la obra elegida para hoy. Entre ellos está Pablo Montoya, joven bachiller encargado de divulgar eventos del Metro, para quien no fue suficiente ese fragmento.

Él, interesado en la historia, la filosofía y la filología indaga más sobre el escritor y la obra y termina por enterarse de que en COMFAMA podrá participar de grupos de lectura donde podrá ampliar sus conocimientos. Rafael, por su parte, debe continuar su viaje hacia la estación Suramericana. Ahora va en silencio pero poseído por las palabras de Tomás Carrasquilla. “Es esta la dicha de la fe”, se alcanza a leer desde lejos en su camiseta.
Formación de lectores

Impulsar la lectura entre los usuariosdel Metro es el objetivo del trabajo conjunto que adelantan COMFAMAy la empresa del Metro. Este trabajo se realiza a través de la Bibliometro ubicada en la estación San Antonio, donde los usuarios pueden registrarse para prestar obras. Hasta el momento 3.000 personas hacen uso del servicio. Adicionalmente, las dos instituciones han publicado tres obras de autores antioqueños: Tomás Carrasquilla, Leónde Greiff y F. Gómez. Son libros que la gente puede tomar en un dispensador, llevar a su casa, leer, compartir con otros miembros de su familia y devolver en cualquiera de las estaciones donde hay un dispensador, para que otros puedan leerlos. El 14% de quienes han usado esta opción han cumplido con el proceso de devolución, pero poco a poco los lectores van entendiendo que compartir el conocimiento y el disfrute de la lectura es parte de ese proceso de formación de lectores en el cual se comprometen ambas empresas.

1 comentario:

César dijo...

Me tope con tu Blog y de verdad me parece interesante. Por ahora no tengo mucho tiempo para leerlo con calma, pero de hecho regresare para hacerlo. Hasta Luego. Chauuuuuu