miércoles, septiembre 23, 2009

La casa... de mi mamá

Hola Amigos:

Hoy quiero compartirles un poema que escribí a las afueras de la Unidad de Cuidados Intensivos de una clínica (hospital) por allá en noviembre de 2002, un par de días después de que viajé de emergencia a Santa Marta porque a mi madre (Marina) le había dado un ataque cardíaco fulminante, que después supe le necrosó una gran porción de su maltrecho corazón, con la suerte para nosotros de que le dio en presencia de un cardiólogo mientras la revisaba por su dolor en el brazo izquierdo, y por eso se tenía todo el arsenal para "revivirla".

El pronóstico era "reservado" y yo, allí afuera, sólo podía decir lo que soportara mi cuaderno. En esos días escribí varios poemas, uno de los cuales les presento a continuación, uno que me encontré en la soledad de su casa mientras en la mañana la transitaba "sin ella", pues en la clínica nadie podía acompañarla en su sala de CI.

Creo que ese día entendí que el alma de las cosas, somos quienes ellas representan, pero las cosas sin ese componente... simplemente no existen. No son.


LA CASA

La casa sola, no existe.
Lo que hay allí, es ella.
Paseo con mis incertidumbres
los rincones afectuosos de ella,
donde saltan desde el pasado
todos los hechos, diferencias,
instantes, caprichos,
y allí ... está su vida.
La casa y todos los recuerdos, sin ella,
son sólo un montón de inexistencias.
Sus pasos cansinos, su voz de mando,
su dulzura en cada muro, en cada cuadro,
su ternura en las pinturas de tela,
su voz canora de reina marinera,
su candor de reina en su palacio
pobre de dinero y rico en expresiones
definidas por su mano y su destino.
No recuerdo otra vez esta casa así
en que ella no haya estado aquí
con su mano blanda sobre mis cabellos,
con su caricia maternal de siempre,
con sus afectos que brotaban mágicamente,
al paso de la tristeza, la risa o el llanto
curando hasta las heridas del alma.
La casa sola, no existe.
Sé que va a tener vida otras miles de veces
pero la casa es ella ... y nada más.

4/XI/2002
Santa Marta, 7:15 a.m.


Esta es mi madre hoy, casi siete años después, y casi cinco intervenciones cardíacas más. Ella, maestra de escuela durante casi 40 años, fue quien me formó y a quien debo lo que soy. La "seño" Marina, como la llaman varias generaciones de alumnas -samarias la mayor parte de ellas- es de un corazón tan grande que tal vez por ello ha soportado todo lo que le ha pasado, y le sigue pasando, sólo que hoy dentro de un control medicado intensivo, y su juicio y dedicación admirable para cuidarse, sigue estando con nosotros en muy buen estado.

Ella, mi madre, es el motivo hoy de mi POST. Ella, a quien amo profundamente... es mi devoción, es mi hermosa madre.


Marina Bedoya de Pinzón (como aún se firma)


Que mi Dios me la conserve muchos años más..
.


P.D.: Hay mamás que están en estados más enfermos que la mía... por una de ellas, muy especial, van mis más fuertes y grandes deseos de que no sufra... ni ella ni sus hijos y que Dios la tenga en su voluntad hasta que sea bueno.

HECHEI Y HMADU

7 comentarios:

amor-capullito-de-alelí dijo...

hola mi Francisco,
te mereces un beso bien fuerte en tu mejilla. Dálo por hecho, porque lo que has recitado para tu madre no tiene precio! Es precioso. Ya por esto te admiro más!
Un fuerte abrazo recibe de tu amiga Campanita

anabel dijo...

Enhorabuena a tu madre por tener un hijo capaz de este sentido homenaje.
Tu poema hoy, es emocionante y llega al corazón.
Deseo que Dios os bendiga a los dos todo el tiempo que permita que compartáis la vida, aquí en este mundo.
Un abrazo.

Cynthia dijo...

Tu sensibilidad invade mis pestañas, el ver y sentir tus palabras me emocionaron de una manera sublime... gracias por tu ternura por tu amor y por esa gran mujer que es y será siempre mamá.

Besotes.

:)

Anónimo dijo...

Abrazala todo lo que puedas, no escatimes en besos, dile mil veces que la quieres, porque lamentablemente llega un día que se van. La mía se fue hace 4 años, y a veces me falta el aire cuando siento su ausencia.

Realmente me has emocionado.

¡Cuidala mucho!

Flor dijo...

Hola Francisco,
me gustó mucho tu poema. Yo soy madre también y estoy segura que cuando en el principo de este año tuvé que ser operada de un problema grave, mi hijo seguro que sintió lo mismo que tu. Yo ya senti lo mismo, pero mi mamán no regresó. Te deseo a ti y a tu mamán toda la suerte del mundo y muchas felicidades y como se dice cuando uno canta el cumpleaños, muchos años de vida para tu mamán y claro para ti. Tu éres su angel ahora.

(Por favor sigue leyendo mis entradas y si hay algo que no esté bien, dimelo. En estos dias estoy con problemas en saber si debo escribir "V" o "B".Estoy terrible!!

Besos y cariños
Flor

KUBAN dijo...

Hola, Francisco, celebro que hoy puedas publicar ese poema y que la casa exista y que exista por mucho tiempo más. Un abrazo.

SILOE dijo...

Que bueno que todavia puedas tenerla contigo... me alegro por ello...
Es cierto que las cosas por si solas no son nada, aunque se impregnan de la esencia de las personas y entonces cuando las personas se marchan es cuando las cosas adquieren su verdadera dimensión.
Un beso, Francisco..