sábado, mayo 06, 2006

También en Medellín...



Este Medellín, Antioquia, Colombia, esta patria chica afectuosa tiene también esos atardeceres de lluvia que nos cambian el prisma y al tiempo, la mirada deja el suelo... y se eleva, tal vez en pos del mismo cielo... a veces, sin merecerlo.

Abril de 2006 desde la terraza de un aposento... muy acogedor

Poesía Cubana actual

Abismos

Que no tenga un río para fijar mis días.
Una vela o una claridad.
Estoy paralítica y no tengo preguntas.
No baja del mar a los abismos
quien de su abismo vive.
Y aunque a veces cargada penetre
y deje mi estela como una pregunta
para responderme no tengo espejos.
Narciso sin manos para romper el agua.


María Elena Hernández Caballero (Cuba)

Concisión, belleza y tristeza, de la Cuba Joven, actual, desconocida por el mundo y hasta difícil de disfrutar si no se es un desenterrador de tesoros “aédicos". Dicen otros cubanos más cercanos de ella: “...la autora no tiene intenciones moralizantes sino que nos dice sus intuiciones que a veces tocan el colmo de lo dramático. Y todo con gran economía de palabras: la sobriedad es una virtud de esta poesía que dice también con lo que calla."

viernes, mayo 05, 2006

DE LO QUE DESPERTÓ UN LIBRO DE POEMAS


En la página 17 del Prólogo del libro “24 Poetas Latinoamericanos”, editado en México en 1997, donde se expone una hermosa antología, dice:

“Se escriben poemas de amor, épicos, reflexivos, líricos, satíricos, eróticos, invocatorios, de asunto social. La poesía posee un contenido, ya sea intelectual o emotivo, y está hecha de impulsos. En la medida en que un autor, un poeta, expresa exactamente la emoción o el “matiz” que quiere comunicar, logra ese “estímulo del impulso” que constituye lo esencial de la experiencia estética. Como alguien dijo, en la poesía lo que importa es la relación entre la belleza y la certeza. La fuerza de un poema está indisolublemente unida a su verdad. Hay por ello poemas que nos conmueven vitalmente, cuya lectura nos vuelve mejores, porque su ritmo, sus imágenes agitan algo en nosotros comunicándonos una emotividad o un pensamiento específicos, y que a partir de ese momento forman parte de nuestra comprensión del mundo y de nosotros mismos. Es válido decir, pues, resumiendo que la materia de la poesía es la condición humana. La poesía comunica el “ser” de las cosas. Al comunicarlo, nos permite comprenderlas. Todas las posibilidades humanas son su materia: el amor, el sueño, la ira, el miedo, la tristeza, el entusiasmo, la libertad. Y ya es bastante que la función de la poesía sea enseñarnos a los hombres a comprendernos y a vivir mejor.”

Creo entonces que además pudiera decirse que: La poesía tiene entonces una función sanadora. Nos permite sacar a la luz aquello que llevamos inserto en alguna parte indescriptible del alma, algo que al decirlo distinto dejaría de ser lo que es, pero en versos... halla su horma, su estancia, su presencia y su esencia para perdurar. Nada entraña más magia personal que el acto de llegar a la poesía, por cualquier camino. Cualquier atajo que tropiece con ella, es válido. Nada desdice del hallazgo ni del que se anuncia quién es al leerla. La poesía nos hace mejores o, por lo menos, no nos hace peores, por lo tanto es un símbolo de ganancia inapreciada e inapreciable. Tiene su cimiento en los confines del corazón y del alma de cada uno, independientemente de qué tanto sepamos sus tamaños, sus esperanzas, sus ansias, sus esperas, sus inelocuencias. Pedro Ugarte decía en la Web de LITERATUYA que : “La poesía guarda una verdad segura: es una forma de decir ciertas cosas inasibles que no aceptarían otras palabras, ni siquiera otra forma de decir.” Nada encierra más misterio ni permanece inalterada hasta que alguien la haga suya y la magree junto al farol de su canto, y con ella enarbolada de estandarte, no importa si por unos instantes, deja de ser quien es para convertirse en alguien a quien la poesía algo le cambió. Es tan de nosotros los humanos como la más exacta descripción de cualquiera de nuestra anatomía o de nuestra “geografía” como diría el poeta. Su pureza de representar la libertad de decir a través de ella lo que sea, la hace la más esquiva de las artes, la más inexplorada de las posibilidades estéticas y hasta médicas. Tanto por decir de lo indefinible, y tanto por amar de lo que me contiene.

Itinerancia 0 - Febrero 2006

Encontré en la Web algo llamado “Decálogo del Escritor” de Augusto Moterroso (Guatemala): “Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.” He empezado a hacer este ejercicio, tal vez no como un diario sino como una libreta itinerante de apuntes, mis apuntes.
Son las 6:45 a.m. Esta mañana, abierta al reinicio y a la rendición también es una puerta abierta a la esperanza, al olvido y al perdón. Un amanecer benévolo y sonriente apareció en el cielo mientras yo inicio por enésima vez el camino de la misma ronda diaria de los últimos 25 años.

Hay una trascendentalidad en explorar presentes y emociones, debilidades y miedos, densidades y vacíos. Escapa la pluma y fluye como un río... como esa mariposa que acaba de abandonar su capullo. Tengo como objetivo las letras y esa conversación interna conmigo. Tal vez exagero y no sea de buenos resultados explorar las preguntas sin respuesta de un pasado que ya pasó... y tal vez con esta búsqueda eche a perder lo único que realmente tengo: este presente tan cierto como mío... construido con mis esfuerzos, con mis errores... y con mis aciertos. ¿Es lo que tengo lo que quiero? ¿Hay algún sometimiento a alguna ley desconocida en este andar atado a una noria como la que me contiene? Preguntas sin respuesta... creo son preguntas sin sentido. La voz en mi cabeza hace ruido y deseo que sea un susurro, porque encuentro que no vale la pena el desgaste. Hay un leve toque de angustia en mi conversación íntima, aunque en mi condición la intimidad perdió el partido con alguien hace ya mucho tiempo. Tal vez no es angustia la palabra precisa sino frustración. Algo que desde niño tuvimos que aprender a dominar, pero ese niño intenso (de intensidades sin disimular en su irracionalidad) que soy yo, no se rinde... y está aquí, cada vez más domador de mí... ¡Qué bueno escucharlo y reír con él en la rayuela!

Vuelvo a mi salvación, vuelvo a mis pastos, a mis estepas, a mi condición de buscador de poemas. He escarbado pedazos de cielo que otros han puesto en letras con mucho acierto. Comparto mis hallazgos:

1) “El cuerpo no es más que la bicicleta en la que va a trabajar el alma” decía un poeta rumano, tal vez tiene razón porque este ser que envuelve lo que soy me agrada. Voy logrando el empaque de mis deseos de ser como yo quiero verme... un poco con la ventaja subsiguiente de que otros ojos se enfilen hacia mí... y les agrade, pero hay unos ojos... ayer callados y enfermos, que desatan temporales y todo tipo de inciertos con sólo posar su luz en mí: Ensoñación de lo que pretendo desde los míos azules y cansados.

2) “También yo de noche los abro (los ojos) / y miro el silencio / en la oscuridad / donde el retrato termina / sin que lo alcance a ver” Nos deleita con este trozo Mirta Rosemberg, en donde plantea su inquietante nostalgia y su espera de alguien que está grabado en su interior. Yo anoche me desperté muchas veces y sólo en la duermevela tenía su retrato en mis ojos, pues cuando me invadía el sueño... mi paleta y mi pincel derivan hacia la pintura de otros cuadros... en países extraños donde habían varias lenguas y donde todo era el universo vertical que dominaban los lugareños mientras yo sólo atinaba a luchar contra la gravedad... había en toda esa universidad de ese sitio, una constante atracción hacia unas piernas y una dicción fabulosas. Sólo yo miraba este silencio y había en cada duermevela un retrato nunca hecho de una sonrisa en mi almohada y unas caricias, guardadas, represadas, esperándome.

3) De la “Stanza XXXVIII” de Gertrude Stein, me llega el sabor de lo temporario en lo que hacemos. “No hay principio de un fin / Pero hay un principio y un fin” me envuelve en un ovillo de tiempo espacio donde todo tiene un discurrir dictaminado por una secuencia que está más allá de todos nosotros. ¿Será que podemos tener alguna forma indiferente a este transformar / transcurrir del tiempo? Quisiera que mis principios no tuvieran fin... la eternidad y su búsqueda tiene alas y pájaros. Oscuridad en contradanza asombra mi mente cuando contemplo en duermevela...

4) Rumorear: Yo rumoreo o me rumoreo, directo o transitivo, como se quiera, lo cierto es que esparzo rumores sobre lo que me rodea o sobre mí... aunque en esos rumores también va al aire la canción que acompañó mis caminatas y mis dedos a la orilla del mar... mientras la añoranza echaba raíces en mi pecho... “Este amor... que me consume los cielos y me invade la noche... Este amor” (años 70).

5) Mónica (poetisa joven costarricense, cuyo apellido dezconozco pues "olí" sólo su rastro) quería “Atravesar el país con los ojos cerrados”, es decir del Caribe al Pacífico sin escalas, deja volar sus sueños y los escribe para nosotros en algún sitio perdido de la red... Yo en mi “diario” sin serlo, pretendo llegar a mi yo rebelde, a mi yo preguntón, y a aplacarlo o incentivarlo... sacando de él todo lo que está estancado y a punto de desbordarse... puede que a mis palabras les dé orden y coherencia, y tal vez sean del tiempo y del hechizo los permisos de que se logre... y tal vez ellas, mis palabras, murmuren por sí solas.

Mi primer Itinerancia y mi rodar que nació un 2 de febrero de 2006.

FOTO

ITINERANCIA 1 - Miguel Hernández

Atreverse a decir algo de Miguel Hernández, en la red o en cualquier ámbito, suena a blasfemo y hasta atrevido, pero... ante estos versos... qué no podría decir:

“Cuando te voy a escribir
se emocionan los tinteros:
los negros tinteros fríos
se ponen rojos y trémulos
y un claro calor humano
sube desde el fondo negro
(M. Hernández, 1939)”

¡Oh Miguel! ¡Oh bardo de la luz y la esperanza en la vida! Cada que tomo mi pluma y se arriman a ella los renglones por la acción demencial de mis manos, todo salta con la emoción de hacer de estos encuentros un coro de amores. Yo creo que el adobo completo es el amor... ese ajo que le da el sabor fuerte a lo que tocamos, hacemos y decimos si en nuestras pupilas arde la luz de su arrogancia y de sus incandescencia. ¡Oh Miguel! Escribiste antes de mi nacimiento aquello que hoy es esencia en el soñar y en las letras... que yo vivo. ¡Gracias por tu legado!

De mis "Itinerancias" - Feb 7/ 2006

jueves, mayo 04, 2006

Traducción Libre

De un fragmento del prefacio del libro de Walt Whitman "Complete Prose Works - Specimen Days and Collect, November Boughs and Goodbye My Fancy"

"Supongo que publico y dejo mi colección entera, primero, para perpetuar esa eterna tendencia y conservar aquello que está detrás de toda la Naturaleza, incluidos los autores; segundo, para simbolizar dos o tres especímenes interiores, personales y otros, lejos de las miríadas de mi tiempo, el medio rango del Decimonono siglo del Nuevo Mundo; un extraño, imperdido, tiempo maravilloso. Pero el libro probablemente no tiene un propósito definido que pueda decirse en una declaración."


("I suppose I publish and leave the whole gathering, first, from that eternal tendency to perpetuate and preserve which is behind all Nature, authors included; second, to symbolize two or three specimen interiors, personal and other, out of the myriads of my time, the middle range of the Nineteenth century in the New World; a strange, unloosen'd, wondrous time. But the book is probably without any definite purpose that can be told in a statement.")

NOTAS SOBRE “INSOMNIOS Y DUERMEVELAS”

Para hablar de mi periplo por este libro, empezaré por saber qué es "duermevela". Según el DRAE (Diccionario de la Real Academia Española)
(De dormir y velar).
1. amb. coloq. Sueño ligero en que se halla el que está dormitando.
2. amb. coloq. Sueño fatigoso y frecuentemente interrumpido.

Descubrí entre los anaqueles olvidados de la Universidad este pequeño libro, de un Mario Benedetti que cada vez admiro más. Ya no es sólo el portento de los tiempos en que la táctica y la estrategia sobresalían sino que, hurgando en sus intestinos, he encontrado alguna fórmula especialmente fabulosa para desentrañar y aprender de ella. Me he identificado con su pluma y tal vez por lo que me apresto a escribir esta hoja es porque esos escritos me han invitado a decir y a escribir lo que siento de una manera muy mía, muy intensa y llena de presagios. Es como encontrar de pronto una forma no dicha de algo que buscabas para resolver algún acertijo que te estuviera llenando de curiosidad, y ello en mi poética creo que será de una importante influencia.

La primera enseñanza es que en cada sencillez de los diferentes temas que a uno se le puedan ocurrir en momentos de insomnio, hay una belleza que refleja la belleza que uno siente en extraña y temporaria paz por ellos. Es una ventana en que he encontrado que el decir con el salero personal, lo que queremos decir desde dentro, nos da la libertad de mostrarnos tal como somos y no como creemos que somos o como nos ven los demás. Algunos ven estos versos como irónicos, humorísticos y hasta emotivos, sin ser ello nada nuevo en su poética sino una sublimación de sus rasgos más profundos. Es un poco el permiso que Benedetti se da a sus 80’s cuando confiesa que ya siente que está cada vez más cerca de la muerte, máxime después de un marcapasos con que recuperó un poco su precaria salud cardíaca. Dicen algunos que hay trascendentalismo en estos nuevos versos, aunque creo que siempre los ha tenido, sólo que en el releer, por ejemplo, sus Inventarios, uno encuentra el mismo sentir.

La segunda enseñanza tiene qué ver con tal vez el tardío descubrir que en el seguimiento que hace Benedetti de las reglas de oro del siglo de oro español, por ejemplo en los sonetos de versos endecasílabos, hay un ritmo que se pega y se queda en uno en un tono musical que atrapa, casi independiente del tema en cuestión. He descubierto que no importa si es la luna o la soledad o la tragedia o la globalización, si en ellos hay el ritmo que siento a veces tamtámico o a veces válsico o tangófilo, como el de las barriadas de “El lado oscuro del corazón”, se percibe su firma o sus huellas “poemánticas” si se quiere.

miércoles, mayo 03, 2006

Dama de la Poesía - Matilde Alba Swann (1912-2000)

Es el seudónimo de Matilde Kirilovsky de Creimer.

Trabajadora incansable por los derechos de los niños. Recibe innumerables premios, menciones y honores, entre los que se destacan su promoción para el premio Nobel de Literatura 1992; premio Santa Clara de Asís de 1991; Premio Provincia de Buenos Aires -poesía- 1991, entre otros. Como periodista condujo audiciones de literatura en las radios Provincia de Buenos Aires y Universidad de La Plata; fue colaboradora permanente del Diario El Día de La Plata y su corresponsal de guerra en las Malvinas.

Uno de sus libros lo empieza así: "MI CASA FUE UNA CASA EXTRAÑA / ÉRAMOS NADA MÁS QUE FELICES". ¡Oh! Matilde - ganas inmensas de conocerla, llena de ternura y de amor en toda su obra.

Argentina. Abogada, madre de cinco hijos. Ya unos años de su partida y seguirán rondando sus poemas, el alma poemaria de muchos. Los invito a que la conozcan... Es la ternura hecha mujer... que ya es una redundancia afortunada.

De ella quiero que paladeen la obra sentida en estos versos a sus hijos:


BAILARINA

Mi pequeña pequeñina
Me pide con dulces ojos
La deja ser bailarina.
Su cuerpecito se empina
y ensaya un paso de danza
mi pequeña pequeñina.
Con sus bracitos en alto
Ora un paso, ora un salto,
Ya se yergue , ya se inclina,
mientras se mece en sus ojos
su sueño de bailarina.
Su carita sonrosada
implorante la mirada
su boca dulce y mohína
gira, gira, transportada.
Sus labios no dicen nada,
mi pequeña pequeñina,
pero me piden sus ojos
la deja ser bailarina.

(Del libro "Coral y remolino" 1961)

Un algo de lo que quiero dejar a otros...

LEGADO INSTANTÁNEO

Testamento de Miércoles
Mario Benedetti

Lego mi especial velamen
de errancias frente al tiempo
a aquél que lo necesite
para hacer de él su refugio

Lego para el viernes próximo
mis temores instantáneos
de hacer del viernes una fiesta
de amábilis contrarios

Lego para el fardo de la hoguera
en que se quemó mi cierta contradanza
mis misterios más feos
mis fantasías onerosas y calladas

Lego para el sábado
el desastre que será no saber
qué hacer con el poco tiempo libre
si tengo tantas inocencias por doquier

Lego mis pantuflas
que estreno desde siempre
en honor a mi viejo que se fue
sin saber siquiera lo que dejaba

Lego esta tierna tarde de poemas
a una mujer cierta y lejana
y a otra buena y abnegada
que no sabe qué hacer con lo que gana

Lego mis permisos momentáneos
en que me escapo al cosmos de los años
a consultar el oráculo que muere
donde quiero saberlo todo y nada

Lego la especial melancolía de los domingos
cuando se sabe uno de memoria
las tablas los sagrarios las bancas
de la iglesia de los parques de los atrios

Lego casi todo... porque
lo que me dejaron los escritos inconsútiles
fueron aquellos verbos de mirada irrenunciable
que nunca usé entre los miles de trajes
que a mis poemas me atreví a desearles

Lego todo lo que soy... en esta tarde abúlica
pero tengan presente que no dejo todo
porque lo que soy no es todo lo que tengo
y mañana podré cambiar de patrocinio

OHCNARF
8/XII/2003


Nació una tarde lleno yo de Benedetti y de otros que patrocinaban mi idilio con las letras, en ese supendido mundo entre el sueño, la magia y el olvido...

Este OHCNARF, es mi seudónimo. Uno que mi hermano canario dice que es rebuscado, pero que tiene una historia que pasa por la talla de la madera, por Chile, por Rosy y su vida austral llena de poesía escondida... En fin

Saludos a todos quienes me han pedido más poesía, de la mía.

lunes, mayo 01, 2006

DE UN ASALTO A MIS LETRAS con historia

Alguna vez el periódico TANGENTE de la Escuela de Ingeniería de Antioquia, Medellín - Colombia, publicó este poema mío en prosa:


"DE UN ASALTO A MIS LETRAS

Hay tantas hormigas cerca de mí, en los lindes de mi cuaderno, que casi llegué a creer que ese ejército de mínimas voluntades tenía como tarea, como objetivo, asaltarlo y llevarse una a una las letras que he venido escribiendo estas noches escondido, tal vez hasta de la imagen que a veces notan mis amigos. Me las imaginé cargando a cuestas las emes mal escritas, y sacando con dificultad esa zeta que se zafa de mis manos en un zigzag, o tal vez vi algunas que intentaban tomar mis oes y redondearlas como no puedo hacerlo la mayoría de mis días, ya que en ellos esas vocales no existen, pero sí en mis noches. Me pareció que querían arrastrar de las puntas mi letra manuscrita y llevarse los hilos de tinta, tal vez para reconfigurarlos allá en su nido, en mejores metáforas que las que a mí, en mi cuaderno rayado, se me hayan ocurrido. Llegué a sospechar que sólo querían dejarme aquellos versos que hablaban de dolor, porque una de ellas se estacionó en la palabra amor, y me miraba como queriendo decir que aquel amor ya había cambiado de dueño, y que con él arreglaría dos, tres o cuatro entuertos. Pero, lentamente volví a estar en el mundo de los grandes y de un golpe de spray, de esos certeros, acabé con las intenciones amatorias y literarias de aquellas acompañantes más pequeños, a quienes vi como adoradoras de mis versos buenos. Sólo que al final me pregunté: ¿Y cuáles serían aquellas que mis amigas minúsculas hubieran dejado? No supe cómo responderme, porque aquí sigo escribiendo todo lo que soy desde este cúmulo de letras que tengo en todo mi ser imperfecto.

9/VIII/2004"

Después de él se creó una historia que ya va para dos años... OH! Las letras... ¡Benditas sean!

Final

      FINAL   Final que se avizora en un paso infinito desde los gestos, lo no dicho y las miradas Un lenguaje plagado de distan...