viernes, abril 25, 2008

POESÍA A LA CARTA – Abril 23 de 2008



Como un bálsamo con cara azul de mar, con palabras adobadas con el vino del deseo de estar allí, con siseos y destellos de luz, de música y motivos en bailes y costados, fue el escenario de la poesía a la carta – fino arte gourmet. Todo fue servido como para endulzar el aire y tener en paz el caos con que la mente a ratos amenaza la poesía. Cual prestidigitadores fueron haciendo aparecer vino del aire, platos exquisitos donde sólo había curiosidad de ojos, brillos y biodiversidad. Voces apasionadas y aromas de notas inflamantes de vientos, llenaron el espacio mientras poco a poco, las peticiones de los platos y platillos de aquella carta fueron cerrando filas en torno al Día del Lenguaje. Todo en aquella noche conspiró para que una sombra transparente, cual mariposa azul tornasolada de una selva, sobre el cielo se posara y no permitiera siquiera que la lluvia por allí se apareciera. La danza, los haykús de Basso y Borges, el teatro en caricias extremas, entre cocteles y bebidas de embriagantes versos y fragmentos de historias y cuentos, poblaron las gargantas de quienes desde sus mesas los demandaban. Y todo fueron sentires de tonos, sabores y colores con distintos acentos, desde la amorosa fémina hasta aquella que inadvertida lunfardeaba detrás de un tango milonguero, hermosamente bailado por una pareja que de cuentos parecía. Lo cubano, lo andino, lo internacional y hasta lo urbano y lo actual no podían faltar. La danza de un reguetón de cuatro ninfas de cinturas cimbreantes más Elí Ramírez, fueron el colofón. Y las dos horas de aquel suceso pasaron como un tronar de dedos. Se cree que en las almas de los presentes una lisonja desde el viento y sus sonidos floreció, y vagarán otras hordas de palabras no dichas, por el interior de esas emociones casi reprimidas, en aquel aire que aquella noche se llenó de acordes y de notas de poesía, para honrar la lengua que de otra tierra hicimos propia y a quien le hemos dado brillo... y mucha vida.








Todo era posible aquella
noche... excepto TÚ....

1 comentario:

Raquel Fernández dijo...

Qué bello texto. Un placer pasar por acá.
Un abrazo!