“La
eroticidad femenina, apenas comprendida y tanto tiempo oculta, se lanza desde
el aire, el suspiro, el gemido del aliento y el desamparo, y presupone un
interlocutor. Es como un asomarse a un
mundo que no se conoce. Destruir
lentamente todo lo creído para recrear un nuevo mundo donde el elusivo placer
se va tomando todo: la herencia, el tiempo, la experiencia y la desnudez. Hay un todo que deja de ser de adulto en su
erotismo y se vuelve a ser una canción nueva por componer. Acoge entre los sentires una nueva vida por
escribir.”
Francisco
Pinzón Bedoya ©
2015

Que belleza, cada despertar es una oportunidades para saber, conocer, comprender, enseñar, compartir. Gracias por escribir y compartir. Abrazo sideral.
ResponderBorrar