miércoles, marzo 19, 2008

¿Tenemos duende, musa o pulsión?


¿Tenemos duende, musa o pulsión?

No es posible una palabra que lleve emoción, sin la llegada del duendecillo del peso en el pecho o sin ese acicate del peso mustio en la sangre llamado "musa". Todo lo totémico que se pueda ser frente a un espectáculo impropio, ajeno, es salvar desde dentro aquello que somos y avivarlo para que lo que está fuera no lo mate... no lo desenhebre, no lo destruya. Ese poeta que exorciza debe mantenerse vivo en su individualidad, en su unicidad. Todo debe estar sujeto a que sea traducido por el sujeto que él es. No está basada la poesía en el querer ser sino en el es.

Tiemblan los balcones guturales de algún callejón de Nueva York tanto cuando Lorca escribió sus mejores poemas en esos diez meses en medio del desasosiego o del más hondo exilio voluntario, como cuando se sintió ese Manhattan loado por Whitman; es igual, en los dos hay hermosa poesía sin dejar de ser mejor la una que la otra, las dos ven el mismo callejón con los mismos sonidos de pato tras prismas distintos... tras “colores distintos”. Los dos tienen timbres distintos, los dos acuden a su ser distintos, en diferentes épocas, en diferentes circunstancias, de diferentes raigambres.

marzo 19 de 2008





"A veces llegan...

A veces se ocultan...

A veces... no contestan

y luego... se van / se alejan

pero aún se escucha



TA TA TD NHNP

1 comentario:

Eduardo Flores dijo...

Bueno pues, seré yo el primero en felicitarte por, no sé si decir artículo, ante este momento de lucidez. Desde el título puedo decir que me ha embriagado. A mi gusto le habría puesto algunas comas más, pero ná, eso es harina de otro costal.

Compañero, creo que me verás más por aquí. De momento me quedaré y te leeré un poco más, a ver que descubro.

De paso, te dejo la dirección de mi recién estrenado blog de poesía, donde estoy empezando a publicar los poemas de un futuro poemario:

http://lamuertedelsuspiro.blogspots.com

Un saludo,
Eduardo Flores.