viernes, mayo 26, 2006

DE FEDERICO GARCÍA LORCA

Dejó algunas frases célebres en los "famosos libros de citas que nadie conoce", como: "El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta." "La poesía no quiere adeptos sino amantes. Pone ramas de zarzamora y erizos de vidrio para que se hieran por su amor las manos que la buscan." En fin, para no extenderme, fue un personaje de esos que dejó huella para la posteridad, para que hoy ustedes y yo, estemos degustando pinceladas de lo que fue su corta pero productiva vida poemaria, que al igual que Maiakovski, "tenía mucho por decir, mucho por crear y cantar. Murieron en plena iluminación." Igual que nos pasó a la generación de los 60-70 con Nino Bravo en la música romántica, con cuyas canciones asolábamos las ventanas de nuestras ninfas, en medio del asombro de las madres, el desquicio de los padres y la malicia de los amigos.

Qué bueno ser un García Lorca para que en lo que hagamos dejemos huella, no importa si no es de la trascendencia ni la dimensión de los monstruos como éste al que le estamos dedicando nuestros valiosos minutos libres, pero sí que cuando una alma se acerque a nuestras obras logre quedar prendada de esa pasión que en ellas pusimos. Yo los invito a que en todo, absolutamente en todo, lo que hagamos dejemos impresa esa pasión que posee las huellas digitales de nuestra esencia.

Escrito en marzo 17 de 2001 - ENTREGA Nº 18

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