jueves, marzo 27, 2008

Una mañana...

Una mañana de sol estuve rondando la esperanza y ésta se dibujó en versos tras mis llamados. Esta mañana “de marras” los astros a los lejos, dejaron celajes de su fortuna... en mí, en mi sentirme más allá del Universo...

Una mañana caminé más allá de todos los cielos y estando silencioso, el aire se llenaba de sustentos para mi alma loca y despeinada.

Una mañana en que al compás del día se anunciaban los suspiros... surgió la flor y llegó la voz, el susurro y el espeso vendaval que nada deja en pie...




PUEDO VIVIR EN MÍ...

Puedo vivir en mí
desde la punta de mi pelo negro
hasta el negro charol de mis zapatos.
Puedo hundirme en mi ser.
Puedo habitarme y abrirme y florecer
hasta saciarme de mi conocimiento,
de mi angustia,
de mi tristeza errante.
Puedo andar siempre sola
hasta dejar mi sombra
en cualquier parte.
Puedo, si lo preciso,
hasta dejar de amarte.
Si he de pensar en ti
para poder hallarme
quiere decir que tres cuartos de vida
se han muerto en ese instante.

Dominga Palacios


Fue ésta la mañana en que nació “Que defines...”
y se dio esta alegría...
que inmisericorde rueda por venas y arterias
HECHEIYHMADU

4 comentarios:

Regina dijo...

Un blog muy interesante. Nos iremos viendo.

Un saludo.

Regina

Trini dijo...

La prosa inicial, la composición y el poema, todo conjugado hace de este post una delicia.

Un abrazo
Gracias por tu visita

Zârck. dijo...

Gracias a tí por pasear por mi Jardín y saltarte todas las fronteras.
Saludos.

Pilar dijo...

Una mañana, una noche, un crepúsculo..Importa el momento?
Es mejor cederse, entregarse en ofrenda al lo que llega y así, vivirlo y vivirnos plenamente.

Un abrazo afectuoso, Francisco y gracias por detenerte en mi sur
Pilar