jueves, julio 31, 2008

Rastros de poetas



RASTROS DE POETAS

El Festival Internacional de Poesía de Medellín, que se celebra anualmente en el mes de julio, en sus 18 ediciones a las cuales he asistido en unas 13, siempre me deja estelas de olores de poesías lejanas y cercanas, “dichas pasajeras” como diría una canción colombiana de Jorge Villamil, y en veces majestuosas tormentas que abanican hasta las fibras más profundas de un yo poeta que se renueva y se renueva.


En mis cuadernos de notas, ajados, llenos de colores y que casi siempre me los regala mi hijo adolescente, aparecen ellas, con su recuerdo de ser ese espectador con ojos de luna y brillosos deleites que acuno como a los niños o como en esos raptos de ternura cuando de “pechichar” (brindar mimos en costeño colombiano) se trata.

De los dos últimos de ellos quiero compartir alguna intimidad de mis cuadernos, en píldoras que puede o no que digan algo, sólo que a mí en su momento me lo dijeron:

· Según un representante del parlamento alemán, en su discurso de apertura, “... la poesía es capaz de mostrarnos puntos ciegos, (pero a la vez) construye puentes entre culturas. Y repaso entonces las guturalidades y las notas marciales de hermosos cantos de alemanes que han desfilado por estos lares paisas, y creo que hay tanta belleza en todos sus fonemas germanos que hasta sé qué me dicen, qué me dejan, qué me están haciendo sentir, así en su traducción a continuación me contraríen. Seguía diciendo aquel personaje teutón: “podemos construir y mantener la confianza entre nosotros mismos, y ello lo logra la poesía, la pintura y todas las manifestaciones culturales del hombre.”


· Un poema que azuzó mis ojos en la versión número 18 se hizo presente en mi mente (y lo busqué para transcribirlo) hacía alusión a ese espectáculo de miles en la tarde en ese redondel de cemento y hasta en los árboles donde atentos escuchábamos a propios y extraños poetas de lares allende el mar, porque estos ojos que éramos uno solo no se conformaban con menos de todo lo que había en la poesía que inoculó vida en esos cantares de tantas lenguas:

De HELENIDAD

(Fragmento)

“Estos árboles no se conforman con menos cielo,
estas piedras no se conforman bajo los pasos extranjeros,
estos rostros no se conforman más que al sol,
estos corazones sólo transigen con la justicia.
Este paisaje es duro como el silencio,
aprieta en su pecho sus piedras encendidas,
aprieta en la luz sus huérfanos olivos y viñedos,
aprieta los dientes. No hay agua. Solamente luz”.

Yannis Ritzos (Grecia)


· Las frases de los pendones que adornaron todos los recitales en parques, plazas, colegios, calles, parques, escuelas, cárceles, hospitales, etc. en el XVIII fueron.

o “Por una paz justa, más fuerte que la guerra”
o “Cantamos para encender la llama al fondo de la noche”
o “Ahí está la poesía: de pie contra la muerte”
o “En el abismo un pan de luz se multiplica”
o “El pájaro es el resumen del aire”
o “”Un sol resucitado nos habita”
o “El arcángel ozono tiene prisa”
o “La memoria es el más hondo reino del océano”
o “No hay paz, en los huesos quema la muerte”
o “Fuego, tierra, aire, agua, pueblo”
o “Avergonzado de estar bailando, Oh! Muerte, en tu riguroso ballet”

· Un Santiago, muy colombiano, Mutis él, homenajeó a nuestro extinto ya Raúl Gómez Jattin con su Tú también eres al lluvia, y en mis notas aparece: “ante el fuego secreto elegiste ir contra el alma”, “el hombre no fue para ti consuelo, a veces alimento”, “nadie te conoció el corazón ni el alma, tu sangre era una droga feliz y letal para soportar el frío”, mientras nos recordaba a ese bardo que se le tiró a un autobús para acabar con su vida en el Corralito de Piedra, Cartagena, Colombia.


Y muchas más píldoras se almacenan en mis cuadernos como tesoros que en las noches aparecen en formas de metáforas que se han metamorfoseado en mi cuerpo para habitar en mí en mis términos, en mis sentires y en esa onomatompeya que impregna este aire de Medellín que a diario respiro, sin haber sentido en ninguno de mis movimientos para ello, que no haya habido una molécula que no llevara el calor y el disenso de algún verso dejado en esta tierra... tan contradictoria.

Medellín, julio de 2008






Por los aires aún circulan poetas de muchas lunas y
tierras de versos y cantos...




viernes, julio 25, 2008

Publicación de artículo en Letralia

Buenos días amigos que visitan este BLOG:

Me complazco en contarles que la revista literaria “LETRALIA – Tierra de Letras” en su edición 191 del pasado 21 de julio de 2008, tuvo a bien publicar un artículo mío llamado “Viaje Azaroso (ya que por algunas letras viajan los sueños)”, (http://www.letralia.com/191/articulo10.htm), donde cuento de ese “viaje” que hice por entre algunos libros que escogí al azar en los anaqueles de poesía, cuento y novela de la biblioteca de la Universidad para la cual trabajo (Escuela de Ingeniería de Antioquia).



Como dato curioso, ya en este Blog lo había publicado en tres entregas bajo los siguientes links:

http://poesia-letras.blogspot.com/2008/06/viaje-azaroso-i.html
http://poesia-letras.blogspot.com/2008/06/viaje-azaroso-ii.html
http://poesia-letras.blogspot.com/2008/06/viaje-azaroso-iii-y-ltimo.html

Muchas gracias a Jorge y por su intermedio a toda la comunidad que trabaja con él y a favor de la literatura.

sábado, julio 19, 2008

CON PARTE DE MÍ


CON PARTE DE MÍ


Hubiera querido que tu imagen se perdiera

en un laberinto hecho de olvidos

Hubiera consentido que alguien borrara

parte de las esencias que dejaste en mi mirada

Hubiera preferido que tu sombra sólo fuera

un borrón diáfano en algún bodegón viejo

y no ese rastro que a mi sombra la arropara

Hubiera querido que desaparecieras

y que sólo de los dos la mar se riera

Pero ya ves... poco se ha logrado

porque en el fondo de mi vida incierta

de mi vida bohemia y disipada...

de mi mar amigo de mi arena modelada...

esas energías de tu vida libre y disfrazada

esa pesadez de ensueño de deseo y desacierto

para vivir poeta... las sigo suspirando

en el logro vago de mis enormes parrafadas

2002





Los signos y las luces del mar... se van difuminando con el tiempo

En su lugar aparecen otros mares y otros brillos


martes, julio 15, 2008

Cansancios





CANSANCIO

La vasta vaguedad de un tren ladino
abordado por legiones de cansancio
y hordas de gerifaltes y artesanos,
y hasta esclavos libertos y devotos
de vida estremecida y rota de costumbres,
es esta noche lo único que vaga
y que entre gritos y chillidos se consume.
Se compara y cruza con la lentitud
con que desapacible llevo mi mirada,
hacia el confín de mi única soltura
que se acallará más tarde con la luna,
cuando caiga redondo con mi cuerpo
en sopor infinito que añora algunos besos
desde el jergón de espuma, sueño y vino
que me espera hasta mi próxima mañana.

31/VIII/2001




Se postran los dioses y los cuentos
ante el desfallecimiento...

y yo, intento seguir... y sigo y sigo
y sigo...

domingo, julio 13, 2008

Una reminiscencia



LLEGADA AL MAR...

Dibujé un aire una casa una espesura

para echarme a volar sobre el bosque

parapetarme tras un árbol y ver pasar

el canto que tuve para ti... solo

renegando de su soledad lunar

Planté un saludo en medio de un ocaso

que se fue volviendo lumbre calor llama

volcán arrasador... y en el aire

el fuego y el vuelo se juntaron

me tejieron una sombra que se parece

a los versos que a tu amor

los caprichos de mis ojos le dictaron

Restañé heridas y misterios

de esta piel que se ha revuelto

y contraído tras la urgencia

de aquello... que nunca llegó

y me fui cavando en el azul del mar de allá

una nostalgia que con el ocaso... se calmaba

Ahora tengo una casa vieja en la arboleda

un saludo desde el mar azul y de colores

un fuego abrasador que ya no arde que se apaga

y una nostalgia que en tu amor cabalga

que tal vez... por tu amor espera





Una nostalgia de 2002

martes, julio 08, 2008

Fortuna


FORTUNA

Hay un nuevo ser en mí
Hay locura agonía y frenesí
Tengo tanto tanto para dar
que lo de menos... es la piel
Hay algo más de otra persona
en las letras que hoy me ven
Siempre tienen... ojos de mujer
un cuerpo de diosa que sabe estremecer
Tienen un sol de mayo a sus pies
Tienen mares verdes a granel
y tienen los rayos de la luna
en su suprema instancia
de mujer...
mujer



Despuntando por allá el 2001

Fortuna que tenemos algunos
mortales...

domingo, julio 06, 2008

Amor de Carnaval

AMOR DE CARNAVAL


Yo te forjé en mi historia

mientras bailábamos unidos

y te encontré en las noches

brillantes de bahía de Taganga


Yo te alimenté

y sudé tu falda

en medio del fandango

en el patio anaranjado de tu alma


Yo cumplí mis ilusiones

en medio del abismo

que daban las humanas emociones

al sentirte tan cerca y tan untada

de mi cuerpo de mi voz al infinito


Y mi baile al deslizar se deslió

en tu cintura en medio de la balsa

que custodiaban tus pequeñas montañas

agobiadas de calor... calor de ganas


Yo sentí tus lívidos jadeos

revueltos de esperanzas

contraida muda y con ojos relucientes

estrechada entre mis armas

que punzaban tu vientre y tus entrañas


Yo te dejé partirme con mi cuchillo

hasta donde la noche penetrara

tus ojeras de ternura y castidad disimulada


Y mi sombra vagó por tus altares

con mi boca que ansiosa te besaba

con mis manos que sedosas repasaban

la caricia tersa de tu piel embelesada


Se llegó el carnaval de apoteosis


Explotó el silencio y hondos rugidos

volcaron mis espasmos con los tuyos

de gritos a medias en el alba despuntada

y al lado de la caseta de mi barrio tan alegre

nunca supe siquiera ... cómo te llamabas


2000




Esta es una foto de un atardecer en Taganga (Corregimiento de Santa Marta, Colombia)


De esos recuerdos escritos hace ya un montón de tiempo...


sábado, julio 05, 2008

De un libro que no nació


"MI HIJO, EL LIBRO

Cuando lo terminé y edité, quise reafirmar con la autoría que fuera uno que sorprendiera, uno que se entendiera con la dermis, con los ojos, con las comisuras de los labios, con los guiños y los mohines de la nariz, y hasta con los sonrojos evasivos de quienes lo leyeran.

Cuando lo leí, ya terminado, me figuré como el padre creador de un lucero con vestido y capa, con cadena y reloj de plata, que iluminara la pista del baile del alma, que sonriera bajo su sombrero al viento, al dolor, a la lluvia, al insomnio, y que contara historias que deshicieran desamores, indecencias, necedades, de quienes lo leyeran.

Pero... ¿saben qué? Yo creo que todo ello ya lo tengo... Lo he asaltado y lo he apodado: Mi huérfano prestado al tiempo. Ése que no da tregua, ni a la línea imaginaria que surge desde sus versos, ni al afán misterioso que me empuja a sacarlo de su inveterado anonimato, pues él debe llegar sudoroso a la carrera hasta algunas ávidas mentes que suplicarán conocer qué hay más allá de sus poemas.

Será, ya mayor, un hijo... que más que fraternidad tendré con él compinchería, amistosismo, engalanamiento de mi loca insania, formalizador de legendarias satisfacciones. Muy a pesar de que su interior sólo cobrará vida con el ritmo del lector.

De ésas, mis palabras, quiero que tenga la premura contagiosa de la adolescencia cuando nos trastornaba el más leve roce, y así se cumpla lo que dijo alguien al leerlo: hay momentos en que se necesita mirar para otro lado, quizás a los zapatos o a la pared del frente, o a la cortina, para no atragantarse y poder continuar con ese deleite que fascina.

OHCNARF (mi seudónimo)

2/II/2001"




Uno de esos intentos que no fueron, por múltiples motivos...
Un tríptico que provenía de ese incipiente poeta que por allá en 2001 era...

Angustia

ANGUSTIA

Era yo pero no estabas. Tu voz y tu boca... muertas. Te perseguí kilómetros y sólo encontré tu sombra. Ese remedo de ilusión tuya y la miserable vocación mía estaban asidas al farol de la esquina, fumaban nuestros cuentos hechos de finos papeles como en las novelas de cosacos en la revolución bolchevique. Te anduve por los caminos que contigo recorrí... y no estabas. Nunca sentí que estuvieras añorando mis caminos ni los pliegues de mis manos, convertidos en deidades ante tus encantos. Nunca estuviste cerca pero yo sí de ti. Eras la perfecta acepción en mí de la palabra ignorarme. Yo te olía... Te alcancé a besar pero mi boca salió y entró de ti y tú... no me besabas ni me sabías cercano. Yo estaba ahí... hurgándote toda desnuda. Y luego... bailabas con tu paso mundano. Ante tu máscara sólo se veía el negro

de tus ojos de niña de carbón. Corrí y me extravié detrás de tu risa por verdes calles malolientes de cerveza, tabaco barato y semen. Yo te descubrí viajando en góndola con tu gondolero que te admiraba y unas guitarras de otros que te cantaban. Y pasaste de blanco... por debajo del puente donde yo... te miraba y te extendía mis brazos. Sólo me salvó... que el reloj sonó y que de ese dormir horrendo me despertó. Tú... Venecia... las góndolas... los canales... tus cigarros sólo son hoy... mis miedos sobre el filo de mi sueño.

27/I/2001



¿Máscaras... que ocultan los sueños
o deseos ocultos?

martes, julio 01, 2008

Día del Padre


En el mes de junio se celebra en Colombia el Día del Padre, fecha como de premio de consolación pues en mayo se celebra con bombos y platillos el Día de la Madre. Culturalmente, la madre tiene un valor mayúsculo en comparación con el significado del Padre, a pesar de lo cual no haré una discusión ni una defensa ni afrenta a la celebración de uno o de otro día, sólo quiero narrar –desde mi más remota intimidad- algo que me ha sucedido este 2008.

Mi hermosa hija, y ello para un padre es normal aunque siempre me suena a pleonasmo, me regaló un hermoso libro que hace ya un tiempo quería leer: “El olvido que seremos” de Héctor Abad Faciolince (16° Edición, lo cual celebro con aplausos sonoros), y en mis tiempos libres he acometido su lectura, más con el objeto de disfrutarlo que de terminarlo y “chulear” (“checar” en mexicano o más específicamente, poner una señal de leído en una lista de “pendientes”), por lo que he hecho “paradas” de varios días entre escena y escena, y lo que hoy quiero narrarles es una de ellas, no sin antes contextualizarles que Héctor (familiarmente tratado por mí sin su permiso y sin conocerme) fue el 6° hijo después de cinco hermanas, por lo cual dice en algún aparte: “Tener una madre es difícil, ni les cuento lo que era tener seis”. Por tanto, entiende uno para él quién era su padre y viceversa, en una sociedad machista como la nuestra (colombiana), además del preferido y a quien había que “salvar y proteger” (calificativos míos) de aquel matriarcado. Luego, no en balde la admiración del uno por el otro y del otro por el uno.

El texto que llenó mis emociones y que aquí transcribo está en la página 22:

Creo que tuve que aprender a escribir para comunicarme de vez en cuando, y desde muy pequeño le mandaba cartas a mi papá, que las celebraba como si fueran epístolas de Séneca u obras maestras de la literatura.

Cuando me doy cuenta de lo limitado que es mi talento para escribir... recuerdo la confianza que mi papá tenía en mí. Entonces levanto los hombros y sigo adelante. Si a él le gustaban hasta mis renglones de garabatos, qué importa si lo que escribo no acaba de satisfacerme a mí. Creo que el único motivo por el que he sido capaz de seguir escribiendo todos estos años, de entregar mis escritos a la imprenta, es porque sé que mi papá hubiera gozado más que nadie al leer todas estas páginas mías que no alcanzó a leer. Que no leerá nunca. Es una de las paradojas más tristes de mi vida: casi todo lo que he escrito lo he escrito para alguien que no puede leerme, y este mismo libro no es otra cosa que la carta a una sombra


Me llama la atención el texto y me he identificado con él por múltiples circunstancias, entre otras porque también fui el niño preferido de mi papá, y al igual que a Héctor Abad Gómez, a mi padre también lo asesinaron, sólo que a mi papá lo mataron por equivocación y al papá de Héctor por su vocación, tema que está funesto en los miles folios de las historias oscuras de este país. Cuando el mío murió yo tenía 24 años de edad y Héctor 28.

Entonces, yo también puedo decir que en muchas veces he escrito para que él me lea, pero él ya no me puede leer.

De esos escritos, comparto el siguiente poema:

¡AY! MI VIEJO

En este cumpleaños
la nostalgia me trae
tus misterios añejos
tus sucesos de fuego
Vuelco mi lágrima al beso
a tus palabras únicas
que con mis hijos yo juego
que a mis hijos yo enseño
Redimo el mito y la alegría
que con tus broncos brazos
siempre en tu furor decías
y con tu música tenías
Hoy son veintitantos años
de tu dura y violenta partida
Te tengo en mí ... muy dentro
con la saudade tibia y linda
en un palco lleno de recuerdos
Viejo mío ... donde estés
que seas feliz en tus sucesos

28/III/2001”

¡Papá! ¡Gracias por todo lo que me dejaste y hasta por todo lo que te llevaste!

¿Será ésta una más de mis formas de ir conjurando la influencia de la figura de mi padre? No lo sé...