domingo, noviembre 30, 2008

Alíviame tú


ALÍVIAME TÚ

Sana alguna antigua herida
con tu luz de mariposa
porque no tengo
remedio conocido
más que la locura fantasiva
que proyectan tus ojos
tu aliento amigo

y tu sonrisa



!Alivio! ¡Esperas delictuosas! Y todo al punto... de un recuerdo HECHEIYHMADU

¿Ella se fue?


"SHE`S GONE ..."

Garganta de llanto y queja

piano que chascarrillea
y una tristeza impensable

dan desde ese Blue
un tono melancólico a mis penas

Se sienten complacidas y abiertas
en vez de totalmente plañideras

Por eso me gusta esa música

que sale del alma negra

reconfortada en el atardecer

de un grito que asoma
apenas
la fragilidad de un corazón




La música tiene su huerto en un corazón, cuando en él hay el espacio para la semilla que ella lleva Tal vez el mío tiene esta semilla... melancólica
que lleva a gritar TATATD HECHEIYHMADU

viernes, noviembre 28, 2008

Otro tipo de septiembre

¿Qué se parece a morir? Un sentir que es no sentir, un zumbido de abejas en el estómago contrario al batir airoso de mariposas liliputienses de otros días. ¿Qué es el dolor? La física genera su propia evidencia, su propia definición, pero en le hipotálamo –tal vez-, en lo profundo del ser hay un desasosiego, un vacío pleno de personas alrededor que nada llena, que nada aplacan, que nada dicen en pos de una explicación que no pase por la razón.

La neblina es un buen símil, no deja ver y sabemos que tras ella algo está, algo existe, algo se apresta a aparecer cuando haga su danza mágica el sol. ¿Dónde estará el sol esta mañana fría? ¿Quién podrá ser ese sol que deje sin piso mi neblina?

¡Cómo duele! ¡Cómo lacera el pecho y el silencio esta condición que nunca pensé que llegaría! Ya se veía venir y ya iba tomando trechos... a los que no hacía caso, me negaba a ver, porque el pecho latía con violencia y los instantes de encuentros le daban alas. Todo este ejercicio quiero hacerlo, debo hacerlo y hasta... me gusta hacerlo...

Toda la razón que llevaba años oculta deberá acudir para acallar el corazón, y sepultarlo... ¿Es eso lo que el se anhela? ¿Es eso lo que el hombre desea? ¿Es eso lo que el ser quiere? Tal vez no...

La gente pasa a mi alrededor... veo cómo la vida continúa su brega y su camino, su despliegue de colores y de sombras. Soy quien debe aprender a ver la vida en sus tonos desde la óptica de ese nuevo corazón que quedará mañana cuando llegue la evidencia y el dolor... y todo siga en medio de esta sensación de vacío.

Soy un coral anclado a algún arrecife y a la vez, me siento como una ráfaga de viento. Me parezco al polvo que en la calle soporta el tráfico. Soy casi insignificante... no importo... no tengo la misma presencia, los mismos atributos Fui bello, expresivo, belleza de encuentro ante otros ojos. ¡Ya no lo soy más!.

Dejo rodar la pluma, tal vez hasta que se acabe la tinta y una enorme tristeza todo me define en tonos apáticos, molestos, poco espléndidos... ocres y grises si se quiere. ¡Mala pauta para crear lo que nunca he creado en letras!

Creo que no seguiré. Las lágrimas nublan la visión, y el corazón late raudo, ahogado en la tristeza. Debo esperar un rato para salir de este escondite y que luego... nadie vea mis ojos de otro color...



Francisco Pinzón Bedoya

septiembre 2007



De esos discurrires que hacen historia... una que no está en ninguna parte sino en los recuerdos
TATATD HECHEIYHMADU

domingo, noviembre 23, 2008

Conexiones entre Nostalgias y Versos

Cuando se levantó, sitió que en el aire ya se olía la mañana soleada y hasta creyó ver que había más para esa mañana cuando al salir a la puerta vio el guayacán del frente, florecido como una carcajada dorada. Su vecino le preguntó después del saludo, si no lo había despertado la serenata de la noche anterior pues era que se había casado su hija: ¿No la vio ayer salir para la iglesia? ¿Estaba muy linda, no le pareció? La verdad fue que no la vi subir sino sólo el carro antiguo blanco que se la llevó. ¡Eh! Yo estaba tan nervioso que no supe ni qué carro era pero todo nos salió muy bien, siguió diciéndole el vecino mientras caminaban hacia la tienda.

De regreso sólo pensaba en que el día estaba para disfrutar de las pequeñas cosas. Ya lo había decidido, iría por su madre que estaba invitada a almorzar y todo lo demás pasaría a otro plano, no más molestarse por lo que no tenía remedio, de todo modos nada podía hacer. Él sabía que no era esa la forma de su esencia, pero se había levantado con esa sensación de que iba a vivir un día nuevo cuando al pasar por la biblioteca vio el libro que la noche anterior había estado hojeando: “Entre la oscuridad y la palabra” de Rafael Del Castillo Matamoros, y sonrió. Más porque en ese momento tuvo su propio “deja vu” (o como se diga) y recordó el poema “Cóctel” y otros que ya había leído y comentado sentado en una biblioteca, pensando en lo voluble y derivable que era el ser humano cuando leía poesía, y aunque ese “ser humano” fuera él mismo nadie lo sabría. Lo abrió por alguna parte y antes de leer algo, saltaron algunas hojas que le sonaron ya a documento histórico, una petición cayó del libro, ya en colores sepia por el papel periódico en que fue escrita. Era una solicitud que un hoy declarado director de cine hacía a un director de la Universidad (de Extensión Cultural, más precisamente) para realizar una investigación sobre “ese extraño español que viene de las comunas populares” y que según el peticionario “se esparce transformando la forma de hablar y, por consiguiente, de pensar de todas las clases sociales (de Medellín)”, y –continuaba diciendo sobre la investigación- “con la seguridad de que aportaremos elementos esenciales para un conocimiento de la historia y el alma de nuestra ciudad”.

Al revisar la fecha era de septiembre de 1991, y entonces, como un rayo fue a buscar algo de la poética que aquel estudiante había hecho y la encontró en un poema que volvió a leer para su voz alta:

MITAD DE LA VIDA

Como un hombre que ha hecho tantas cosas olvidadas,
y en el futuro otras tantas que no recordará,
inculto, sin lecturas,
que sólo tuvo en casa viejos libros en desorden
nunca leídos,
y su cabeza da vueltas en un oscuro remolino
bajo la tierra,
y nunca tuvo voces, cielo abierto,
ramas sobre ramas.
Como un hombre de rosados oídos de caracol.
Lejos del mar
que a mitad de su vida oye la orden,
la obsesión.

Soñamos escribir algunos libros
pero nunca lo hicimos.
En nada se rebajan.
Hemos cantado, silbado por lo bajo
canciones ordinarias
que significaban otra cosa desconocida.
La verdad, hemos callado hace tiempo,
no sé las razones.
Busco entre mis cosas un libro que no he tenido,
busco fotos que no he guardado,
colecciono hermosos papeles que se deshacen.

Ese poeta y cineasta era Víctor Gaviria, él se dijo en voz alta, y continuó: “Y yo tengo en mis manos por no sé qué avatares del destino, el libro que Rafael Del Castillo firmó y le dedicó: <... para Víctor Gaviria, este saludo, este abrazo...>”, ¡Qué curioso!. La vida de los libros da muchas vueltas, pensó.

Y a continuación recordó una anécdota que le había oído a William Rouge sobre sus libros, que una vez paseando por el centro de la ciudad en la acera donde se venden libros de segunda, había comprado siete ejemplares de los libros suyos que había regalado a algunos amigos, y dos de ellos hasta estaban
autografiados. “¿Qué será de mi libro Encuentro que publiqué en 1999? ¿Cuántos de los libros estarán en los anaqueles de algún ropavejero?”, pensó. No quiso seguir en ese desfile de suposiciones y quiso quedarse tranquilo para ver cómo se seguía portando aquel día, pues por ahora, el simple asomo a un libro le había llevado hasta el cineasta más renombrado de Medellín, lo había llevado hasta su propio patio con la nostalgia y al amor que se le tiene a los libros-hijos, a los libros viejos.

Al final de esta reflexión le sigue flotando el pensar sobre la muerte de esas publicaciones que los poetas hacen con tanto amor y sacrificio, con los de cada mundo: ¿dónde irán a parar? En fin, se dijo, los parimos porque deben tener vida propia... Se rio y siguió su camino hacia el tomarse el día con su sol, a recitarse poemas y a hacer un poco de ejercicio, ya que este día domingo así se lo estaba permitiendo.

Miró por un instante de brillo a través de una película de lágrimas, casi con amor su biblioteca de poemas y de novelas y cuentos, y se alejó silbando una canción de Villazón mientras la nostalgia estaba... a la vuelta de la esquina.

Escrito por Francisco Pinzón Bedoya, el 23 de noviembre de 2008

Cuántas nostalgias en un metro cuadrado de biblioteca, treinta recuerdos vivos y lacerantes y un domingo de sol!

lunes, noviembre 17, 2008

La ciudad y tú (fragmento)



"Me espera allá en el tránsito, una vaharada de tumultos, olores y ruidos, descansos de otros y afanes de la mayoría, mientras el espacio que me creo está habitado sólo por mí y por lo que percibo de mí, en sensaciones a veces ajadas y otras, plenas de delirio y texturas que no he olvidado. Hurgo entre mis bolsillos y hallo aquel papel arrugado de donde intenté en vano borrar tu nombre, tus huellas, tus acentos, tus rimas que poblaron estas mismas calles, pero que no fue posible, porque allí mismo comprendí que no sólo habitabas ese papel sino mis manos, mis respiros, mis alivios, mis duermevelas y todo lo que he sido y por eso, a pesar de que ese papel lo hube de desaparecer... toda tú te quedaste conmigo en esta mismas calles y en este mismo atardecer que ya pasó lleno de alegrías y arreboles que sólo me hicieron nostalgiarte."







Un poco de sentir, un fragmento de estar
en una ciudad que me contiene...
Un poco de algo que no tuvo eco...
no tiene eco / no tiene oyente... ya


Sin embargo... TATATD HECHEIYHMADU

sábado, noviembre 15, 2008

El viajero de versos




El viajero de versos llega y toma de lo que lee su zumo, claudica ante unos ojos ciertos y deshecha lo que no le suena pero sigue. En su camino sin rumbo sólo tiene en mente sentir eso que se le aparece en algunos versos, especialmente en aquellos donde pocos ojos han “aterrizado” y que tímida y hasta tiernamente alguien ha dejado al azar en la red, tal vez llenos de alguna pasión o de una pulsión, o hasta del silente deseo de estar en alguna parte o de pertenecer a algo. No son juicios que se lanzan, no son decires que se valoran, al viajero de versos esto no le importa, los “motivos del lobo” son del lobo se dice. Se permite viajar por caracolas y mascarones de proa, y en ese intento invoca Isla Negra y a Neruda, a isla Bomba y sus cocoteros, pero también los sonidos que de niño desde ese rosado nacarado caracol que trancaba la puerta lo sedujeron.

El viajero de versos de pronto levanta sus ojos cansados del ordenador (computador) y se detiene en ese ajado y hasta quemado por la punta de un cigarrillo libro que la tía Ena le regaló, y que reza “El buque de los enamorados” de Saavedra y se detiene en esas líneas casi perfectas en rima y en medida, eso que el amigo entrañable de Abad Gómez escribió desde su casa de Rionegro. Al lado de ese pequeñín de la colección El Arco y La Lira de Bedout, resplandece -por no se sabe qué motivos- otro librito verde de sonetos de Shakespeare que otro William –Ospina- tradujo y que ha descubierto que más que ello, le suenan a “poemas de William” con sabor a Padua y a Ursúa y no con sabor a England.

Los libros habitan, una vez más, las cuencas de sus ojos que ya no derivan bien por los millones de letras sino que parece que recorrieran olores y temblores escritos en otros tiempos, quejidos disparados al viento en otras épocas que por la magia de la pluma se quedaron congelados en el verso. Hay una colección de memorias de su festival internacional de poesía que le despierta, cada que la destapa, las más agradables sorpresas, máxime cuando de entre las más recientes refulgen los caracteres de idiomas que ni siquiera sabía que existieran y de decires de ellos –en español- que parece mentira que estén (al otro lado de la página) en esos “dibujos”, sin embargo, allí también siente la deriva del mar del Japón o del mar rojo que lame las playas de arena de algún desierto o hasta en las dunas en que algún bergantín encalló en su historia. Brota la sangre para el viajero, a pesar de su mirada, del luto iraquí, de los desdenes kamsá, de los lamentos Navajos, y sólo puede llenar de lágrimas... su mirada.

El viajero de versos lleva su vida por los recorridos de soleadas latitudes latinoamericanas de sol perpetuo, por los encantados parajes yermos de una Europa fría y contundente de maravillosa oratoria o reflexión, como el soliloquio de Segismundo, y por las alertas que paso a paso con sus sentidos “ve”, sin enojarse por los tropiezos y los “no entiendo” que se aglomeran a veces en algunas esquinas de la biblioteca “babélica” a su alcance de o la más grande, la de la Web, sin orden ni aparentes motivos.

Ese viajero de versos seguirá siendo el campeador de latitudes imbuidas en la naturaleza ininteligible de la poesía... ¿Es usted uno de esos viajeros? ¿Se le puede
confiar a usted, como a alguno de ellos, el derivar por caminos asfaltados de versos? ¡Ojalá!


Escrito por Francisco Pinzón Bedoya
noviembre 14 de 2008

jueves, noviembre 13, 2008

Lunático otra vez

Anoche estuve lunático
Estuve lleno de ella
como en otras noches...
junto al mar
junto al canto del regalo









Comparto este poema modelo 2001





LUNA AZUL DE DOS


Y con mis manos de fuego
que el surco de tu herida
se abra y me devore la vida...
lentamente y sin afanes
Y que haya una luna salvaje
atestiguando el encuentro
de dos que queremos ser cielo
ser todo... en medio del miedo





En medio de todo
sigo estando
lleno de su luz
HECHEIYHMADU

lunes, noviembre 10, 2008

José Hierro y la poesía




Este poeta español, José Hierro (1922-2002), dejó dicho, en prólogos y en múltiples entrevistas, todo lo que se puede decir de su poesía, de la poesía[5]:


"Se escribe cuando no está la vida en el poeta... Escribir un poema de algo que hemos vivido es dar sentido a un instante nuestro, y esto es una manera de profundizar en la vida. El lector se enriquece a costa de una vida que el poeta no vive cuando dedica esos momentos a la poesía."


Las palabras más apropiadas para el poema elegido:


"No sé hasta qué punto puede encajar mi poesía entre las sociales químicamente puras. Probablemente parezca demasiado intimista para ser llamada social. Pero también es verdad lo contrario: que más de una vez se me ha dicho que era demasiado social para ser intimista. Lo cierto es que no me he propuesto, a priori, hacer éste o aquel tipo de poesía: salió lo que salió, muchas veces algo totalmente distinto de lo que pretendía. La verdad es que me
preocupa poco la cuestión de su encasillamiento, poco la licitud o ilicitud, modernidad o vejez del asunto tratado. La honestidad de mi poesía -no su valor- reside en el hecho de que he escrito siempre para mí. Pero ¡cuidado!, que escribir para uno mismo no significa escribir para que los demás no le entiendan, como ciertos fareros de las torres de marfil. El poeta tampoco puede escribir sólo para que le entiendan los demás: escribe para entenderse a sí mismo, que es la única manera de que puedan entenderlo los otros, ya que somos una porción de esos otros. De la misma manera que se acepta que sólo es universal y eterno el que es local y muy de su tiempo, ha de aceptarse que sólo puede hablarse a los demás cuando se habla para uno mismo. Pero antes hay que haber vivido entre los demás. De ellos procedemos y a ellos fatalmente hemos de volver a través de la poesía, que es lo más noble que el ser humano puede ofrecer a los demás."

La poesía es lo más noble que el ser humano puede ofrecer a los demás.
La poesía es lo más noble que el ser humano puede ofrecer a los demás.
La poesía es lo más noble q
ue el ser humano puede ofrecer a los demás...

Algunos apuntes tomados de [5] http://www.um.es/tonosdigital/znum5/relecturas/tonos5.htm

Coloridos Recuerdos

PulserasLas pulseras tienen su historia.

Las primeras, con sus tonos azules y el acompañamiento de mi hija, sirvieron como seña del rompimiento de esquemas mentales en mi vida, y para dejar salir a quien soy con sus multitudes de defectos y variaciones.

Luego vino mi hijo, quien con sus manos y unos hilos de lana de colores fabricó su propia versión, amarilla y azul, para estar atado a mi brazo.

El rosario y sus cuentas, fue una razón para rezar, aún hoy, a la vida y sus avatares cada que me acuerdo.

Un verde samario y amado como esos mares, se abrazo a mi anatomía.

Y así otros como el rojo y el negro, desde un halloween, y el naranja de unas vacaciones, son señas de un colorido desfile diario de mi brazo, en franca afrenta al medio en que camino, respiro, vivo y escribo.



¡Vivan, por muchos años en mí, los
colores!




domingo, noviembre 09, 2008

Cómo acercarse a la poesía


Una escritora mexicana llegó a mi vida desde un libro con el que me tropecé, literalmente así fue, en la biblioteca de la universidad para la que laboro en mis escapadas hacia el mundo de la academia en una cátedra para jóvenes, de donde resulto tan joven como ellos, llamado "Cómo acercarse a la poesía" cuyo título hizo navegar mi yo y querer libar de otros algo que en mí pasa a diario, con excepciones.

En el libro, Ethel Krauze ofrece su valiosísimo y único testimonio de cómo llegó a ser una de las escritoras jóvenes más promisorias de México y de Latinoamérica, y además en su parte final se dedicó a entrevistar a personalidades de las letras con quienes tenía relación, y "sacarles" sus propias experiencias de cómo se acercaron a la poesía.

Es un libro agradable, con espacios en los que se puede uno confundir con las costumbres, comunes por demás, de la autora en su camino a ser eso: escritora. Pero lo que más deja ese libro no es realmente, para mí, los pasos o las formas insondables con que ella se imbuyó en las letras de muchos, sino que allí se me aparece la redención a la lectura más que a la escritura de poemas, desde su testimonio.

He visto en ese libro desfilar cómo el efecto de los poemas van moldeando de una manera única y personal al lector, en función de su unicidad, queriendo con ello decir que para cad
a persona los mismos poemas en ese mismo orden (caso hipotéticamente extraño) harían un efecto absolutamente distinto aun partiendo del supuesto de que esas dos personas (más extraño aun) tengan el mismo nivel de sensibilidad por la poesía.

Me sabe entonces a identificación este libro, y se los recomiendo pues no es un tratado ni mucho menos, es una vivencia hermosamente escrita. Entendí además, coincidiendo con muchos puntos de los entrevistados ya mencionados, que entre otros efectos, el escribir poesía genera en nosotros una liberación absolutamente necesaria para tener una visión muy distinta del mundo si no la tuviéramos a ella.

Ethel Krauze. Nació en la ciudad de México en 1954. Poeta, ensayista y narradora.

Estudió lengua y literatura hispánicas en la UNAM. Ha sido profesora en la Sociedad General de Escritores Mexicanos (SOGEM) y conductora del programa de televisión "Cara al Futuro", del Canal 11. Ha colaborado en varias revistas y periódicos mexicanos. Profesora universitaria y coordinadora de diversos talleres literarios, es autora de más de quince libros, entre los cuales están “Cómo acercarse a la poesía”, “Amoreto” y “El secreto de la infidelidad”.





Tomado de “AMIGOS DE LA POESÍA - ENTREGA Nº 45: UNA MÁS SIN MOTIVO ESPECÍFICO” Abril 9 de 2004. Francisco Pinzón Bedoya

sábado, noviembre 08, 2008

EL Libro, una fiesta

En el periódico EL INFORMADOR de la Caja de Compensación Familiar de Antioquia – COMFAMA- se publicó este artículo que les transcribo, por su cercanía conmigo y con el tema de este BLOG.



EL Libro, una fiesta
Por: Ana María Peláez Merino, instructora de fomento a la Lectura COMFAMA.

Hoy me preguntaron: “¿Es usted recreacionista?”, a lo que yo contesté entre otras cosas: soy promotora de lectura?” Ahora, después de una jornada de trabajo promoviendo la lectura entre niños y jóvenes, y los adultos que los acompañaban; repasando las imágenes del exitoso día; reflexiono y digo: ¡Claro, soy recreacionista! ¿Qué recrea más que un libro que puede llevarnos desde la historia de Olivia, una cerdita con un temperamento muy peculiar, a la aventura de sobrevolar la selva tropical y, ya bajo los árboles, encontrar animales como el tucán, el mono tití, o la serpiente anaconda? Un libro que mediante portadas ilustrativas y encantadoras invita a escogerlo, prometiendo revelar toda una explosión de color, de conocimiento y aventura a través de los sentidos; libros que hasta huelen y saben, toda una experiencia vital que, aún hoy en día, pocas cosas pueden darnos, es desde mi perspectiva, una excelente forma de recrearse.

El libro recrea en el asombro, ¡esa es su clave! Si logra sorprendernos con lo que dice, ilustra o promete enseñar, contará seguro con un candidato que se atreverá a pasar de la portada para abrirse a un mundo fascinante y lanzarse a un viaje sin fronteras a través de la tierra, el cuerpo humano o el remoto pasado de los dinosaurios jurásicos, entre otros.

Cuando pienso en las razones que me conducen a trabajar recreando por medio de la lectura, recuerdo comentarios como éste que un amigo mío escuchó en un taller de lectura: “¿Mami, los dinosaurios vienen de huevos, con todos los huesitos que tienen... y yo que como huevito todos los días?”. Lo que un libro logra hacer en la vida de cada persona es indescriptible. Mantener la capacidad de asombro frente a la literatura de toda clase (de ficción y de no-ficción) es clave para mantener el espíritu recreado y la mente despierta para enfrentar los diarios avatares de la vida.

De toda la experiencia que hasta hoy he tenido observando y participando del libro con niños, jóvenes, adultos, adultos mayores y adultos con necesidades especiales, leyéndoles y acompañándolos a leer, puedo concluir que el libro —que nos incita a abandonarnos en él, que pone en acción los sentidos, nos conmueve y nos arroba, que nos permite el encuentro con otros en una experiencia de comunidad— es una fiesta.

Así pues y ya por aquí, termino esta breve intervención con una modesta y sonora invitación: ¡Llevar unos cuantos libros debajo del brazo, encontrar con quién compartir sus riquezas y dejarlos cantar, para tener la mejor fiesta que te puedas imaginar!

Medellín, noviembre de 2008


Las imágenes de este post fueron tomadas de: http://lacomunidad.cadenaser.com/bestsellerespanol/tags/escritores

martes, noviembre 04, 2008

El sentir del poeta


En el sentir del poeta se desenreda el mundo
se muere una estrella y nace un astro

desaparece el sueño y se funde con la noche

para amanecer al otro día... más desnudo

más contrito / más desafiante y vulnerable

pero... en el fondo de su nostalgia

a las puertas de la feroz e inagotable melancolía

sabe que ha vivido...

que se tiene a sí mismo
que está tomando de la vida todo

incluso... aquello que tanto le duele



Se me escapa el alma y... en letras la retomo para volver a amar... la vida

domingo, noviembre 02, 2008

Besos...



BESO MÍO

Un beso infinito

Que te estremezca

Que robe tu calma

Que te sepa vanagloriar

directo a tu sentir

Que se quede impune

y te haga gemir
Que te deje mi recuerdo

pegado a un instante

calmo primaveral eterno
Que sea flor de tantos días
para que al despertar

te acuerdes de que estás viva

te acuerdes de mi piel

Así estará mi beso

llevándote mis saludos
...
y mis agonías


14/V/2000



Cómo recuerdo esos besos que se fueron...
esos besos rojos con sabor a miel...
esos besos en que estremecí mi piel
Besos de ella... besos al fin

Soulis




Fotos que llegaron a mí, como llega lo que está en la Web. Es un fotógrafo espectacular, y de él sólo sé lo que él mismo expresa. Se hace llamar Soulis


"I have been experimenting with artistic imaging for several years now. It is just a simple fact that one may obtain interesting renditions and transformations of a subject by using an abundance of available tools from wonderful image enhancing, painting and manipulation software. They allow you to view your image in all kinds of ways which provide a considerable amount of change to its mood, perspective, feeling, and power of impression. Here are some samples of that study. I will be perpetually attempting to create images of a radically or mildly different world of color and feeling. Thank you for coming.
Soulis "



De sus hermosas imágenes, sólo solicita que:

"TERMS OF USE.
These images are for everyone to enjoy.
You may use these images on your computers, pages and in your presentations.
You may also link to them in any way you please.
You may not distribute, or modify these images in any way.
You must obtain my permission to use them in any commercial capacity whatsoever.
Please don't forget to give credit to SOULIS."


Comparto tres de ellas, y los invito a visitarlo: Soulis en PBase

Sólo sé que hay quien hace poesía con imágenes... ¡Simplemente bello!

sábado, noviembre 01, 2008

Una noche de nostalgia “vagabundeando” por la red

He decidido esta tarde que “vagabundearé”, si así se puede llamar, por ese mundo oculto, personal y casi íntimo de los blogs de personas comunes como yo.

Empecé por Haifa, una argentina de Banfield que se autodefine “El blog de las pelotudeces bizarras, sumate viteh!!!” donde uno descubre que el vivir es un goce y que casi es como vivir en la alegría de otra persona. El salto es a cualquier lugar.

En un correo, alguien me recomendó una página de otro alguien que se llama Leila Macor (“Escribir para qué” http://escribirparaque.blogspot.com) y me hace llenar de risa cuando describe la sensación que le causa esas llegadas de los típicos PPTs donde hay un post suyo titulado “Autoestima encapsulada para mujeres”, del cual transcribiré algunos apartes (con su permiso): «Al recibo de eso PPTS “dedicado a convencernos a las mujeres de lo valiosas y hermosas que somos. Algunos de los hallazgos filosóficos con los que estos archivos pretenden mejorar nuestra autoestima son: “¿Sabías que las mujeres en las revistas están retocadas? ¡No son perfectas!”; “La belleza de una mujer no está en su figura (…), debe brotar de sus ojos, porque ellos son el lugar donde reside el amor”; las mujeres “luchan por lo que creen, no aceptan injusticias y van al médico con una amiga que tiene miedo de ir”. “... fotos de atardeceres y praderas, tan empalogosas que cada una de ellas equivale a ver 10 veces seguidas la muerte de la mamá de Bambi. Luego viene la ocurrencia, obra del desmedido ingenio de su autora: “Una mujer puede ser sensual y bella si se lo propone, no importa si es flaca o gorda”. Y al final: “envíale esto a 10 mujeres hermosas para que les dejes saber que son hermosas”» Hasta ahí nada más allá de hilarante, pero compara la autora contra si ello se hiciera igual para los hombres, lo ridículo que parecería: «Tras abrirse el archivo con la foto de una regata ante un sol poniente, se desplegaría con letra cursiva celeste: “Hombre, vive a plenitud, porque tu verdadera identidad está en tu corazón y no en tu pene”; página siguiente: “Los hombres somos nobles, decididos y no aceptamos injusticias”; página siguiente: “sólo nosotros sabemos amar y aceptar el amor”; siguiente: “podemos trabajar 18 horas por día y ¡además después jugamos un partido de fútbol!”. Conclusión: “Mándale esto a 10 hombres hermosos para decirles que son hermosos”.» No es siquiera pensable, termina diciendo este post. ¿Por qué? Explica: «Porque... los hombres están muy ocupados viendo fotos de mujeres desnudas para perder tiempo convenciendo a un amigo de que la verdadera armonía de su existencia reside en su propio corazón. O sea que mientras ellos se deleitan la vista con supermodelos y vedettes, el resto de nosotras nos consolamos mutuamente con argumentos tan burdos como que sabemos acompañar a una amiga al médico.» Y la conclusión, no puedo dejar de transcribirla: «Quienes mandan estos archivos perpetúan el mito de que hombres y mujeres tenemos sensibilidades distintas. Y si una mujer piensa que tiene mayor capacidad de amar que los hombres, entonces que no proteste si un hombre piensa que las mujeres no saben manejar.» Todo ello me hizo sonreír, y seguí merodeando por este mundo de los BLOGS en el más claro descaro sin rumbo y con el ánimo exclusivo de DIVAGAR, verbo que en este momento no solamente practico sino que necesito…

Mi camino se tuerce hacia la poesía. Encuentro una web donde en un sólo click una hermosa voz recita un poema de famosos y no. Lo primero que oigo es “Boca de llanto” y “Adán y Eva” de Jaime Sabines, y con la magia del internet hasta logro capturar el MP3 correspondiente de cada uno para engrosar un poco mi colección. Así seguí con “Me estás enseñando” de Gerardo Diego, “Salmo” de Juan Gelman el cual les copio a continuación, “Quiéreme entera” y “Balada” de Dulce María Loynaz”, “Beso” de Manuel Altolaguirre, “Amor” de Pablo Neruda, “Corazón de ángel” de Juan Cámara, “Entre mis sábanas” de Antonia Pinto, “No se acaba mi cuerpo” de Pilar Bacigalupe y muchos otros.

SALMO

No me dejes in todo en todo
Dame un mandato
Acuérdate del que cuenta las leyes de tu boca
Escribe los decretos de tu dulzura
Pasa lento por tus caminos
Desterrado... otra vez
Siempre supe que conocerte era mi parte
conocerte / resistirte
Abriste mi lengua a la palabra
Fundaste ya mi corazón
y la alta noche
tu apartamento
tu bondad

JUAN GELMAN

Esto sigue, y lo que comparto es sólo una muestra. Cultivo más de mí al escuchar, en este caso, y al leer a otros y nutrirme de la savia de otros escritores, y llegar a sentir sin dudas que es lo que quiero: ser poeta, vivir poesía, sentir poesía, cantar poesía y que mis manos “escriban los decretos” de esa belleza que me ronda cada que abro los ojos o respiro o río y hasta cuando lloro en silencio... como en esta noche en que me nostalgio de todo lo que no tengo... algo como lo que dice un poema de los que oí “quiero fingir que mi alma no te ama...


Saludos desde este lluvioso Medellín, esta noche del primer día de un noviembre de 2008.